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Manolo Berra, capitán de Cipolletti: "Podríamos haber dado uno o dos pasos más"

El capitán de Cipolletti habló con LM luego de finalizar la participación del equipo en el Federal A y fiel a su estilo respondió todo.

La eliminación de Cipolletti en octavos de final del Federal A significó un duro golpe en lo emocional para el Albinegro. El capitán, Manuel Berra, conversó con LM y analizó el torneo, la eliminación y su futuro futbolístico. "En líneas generales el torneo fue bueno. Lo que pasa por ahí es que dura la bronca, la tristeza y varias cosas porque nos habíamos ilusionado. Personalmente creía que podíamos dar uno o dos pasos más. El fin de semana se nos cortaron las ilusiones ", declaró.

Luego del partido frente a Olimpo, que fue empate sin goles en la última fecha de la fase regular, Berra infló el pecho en nombre del plantel y dejó en claro la ilusión con la que viajarían a Córdoba. Ya en Monte Maíz, la historia fue otra y la derrota 4 a 0 fue contundente. "El rival no nos dio lugar a poder equivocarnos y en este tipo de instancia el que se equivoca lo paga caro. Se achica el margen de error, no pudimos hacer pie en el primer tiempo y se pagó caro", recordó.

Un año con vaivenes en Cipolletti

Junto a cuatro compañeros, Manolo era uno de los pocos disponibles cuando arrancó la pretemporada, en un contexto más que complicado para Cipo. "El análisis es bueno, se arrancó el torneo de manera muy complicada, armando un equipo nuevo. Habían quedado muy pocos jugadores del torneo anterior, se trajeron muchos chicos nuevos de afuera", relató.

Una vez constituido el plantel, el primer DT fue Christian Lovrincevich y luego lo reemplazó Darío Bonjour."El primer técnico no le encontró la vuelta al equipo. Trabajó bien pero es fútbol, si no ganás, no podés sostenerte. Con la llegada de Darío, se revivió la competencia. Es un técnico con mucha experiencia en la categoría, pudo encontrar el equipo, darle la competencia interna y levantamos", sintetizó el capitán.

Preocupaban los números en la tabla, la zona roja estaba tocando la puerta y la zona verde estaba demasiado lejos, pocos creían en llegar a donde se llegó en la temporada. "En líneas generales fue bueno, creo que el equipo sinceramente peleó hasta donde podía y con las armas que tenía, pero bueno, una nunca deja de ilusionarse", afirmó Berra.

Sobre la derrota en Monte Maíz

Cipo tuvo una tarde para el olvido en la ciudad cordobesa. "La verdad es medio inexplicable, yo le tenía mucha fe al equipo, todavía es difícil de analizar a días del partido. Obviamente que hubo errores y hay que hacerse cargo, si uno quiere crecer como jugador hay que ponerle el pecho", opinó Manolo al respecto.

El fútbol tiene sus días difíciles y el domingo fue uno de ellos. "Uno que tiene experiencia, sabe que pueden pasar estas cosas. Sabe que si tardas 15 o 20 minutos en hacer pie, te puede pasar esto. No creí personalmente tanta diferencia de goles. No entramos bien, el equipo cometió errores y el rival achicó el margen de error por su jerarquía y se vio en el resultado", insistió sobre el partido de octavos.

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Lo paradójico es Cipo fue una piedra en el zapato para Olimpo, Villa Mitre y Santamarina. A los tres, que se habían armado para pelear el ascenso y con más tiempo, no les fue fácil enfrentarse al Capataz. "Con los rivales más difíciles, el equipo se mentalizó y por eso creo que se hizo partido, sabiendo que eran los candidatos de la zona. Cuando no sos el favorito, sacas algo de adentro que a veces ni uno se da cuenta que lo tiene", explicó.

De cara a lo que viene

Pasados los días, aún cuesta digerir la derrota y volver a la tranquilidad del receso. El descanso lleva a pensar y analizar el futuro en el fútbol en el caso de Manolo. "Ahora hay que descansar, ver lo que vamos a hacer y confiar que el club pueda armar algo importante para volver a poner a Cipolletti donde se merece, que es en los planos de arriba a nivel nacional", afirmó.

A propósito del futuro, Berra es uno de los referentes y figura importante, pero con 42 años vive el parate de manera diferente. "Yo no lo analizo de la misma manera que lo puede hacer un chico de 20 o 25 años. Ellos tienen 10 años de carrera, yo hace dos o tres años que vengo contento por seguir jugando. Soy un privilegiado pero a mí nadie me regaló nada, juego a base de esfuerzo y profesionalismo", mencionó.

Fiel a su estilo, el volante devenido en marcador central añadió: "Tengo la mentalidad ganadora que tenía a los 20, no me entrego nunca, pero la realidad es que a uno a veces le pega más duro que a los chicos que van a tener más oportunidades en el fútbol, así y todo sigo soñando".

En el mismo sentido, Manolo dijo: "Veremos este parate para analizar qué es lo que voy a hacer. Hay que hablar con la dirigencia y el cuerpo técnico. Yo vengo hace dos años diciéndole a la dirigencia que uno quiere ayudar y colaborar, si se puede hacer, bienvenido sea. A esta altura de mi vida y mi carrera no quiero ser un estorbo. Mientras uno se sienta útil y pueda dar una mano, veremos qué decisión tomamos".

Es muy difícil alejarse y tomar la decisión de dar un paso al costado, teniendo en cuenta el desempeño que tuvo durante todo el torneo a la par de sus compañeros. "Los chicos en general me dicen que estoy muy bien, obviamente son compañeros, algunos son amigos pero siempre hablan bien de uno. Ven el esfuerzo que yo hago, ven que me entreno a la par. Uno trata de tener los tiempos físicos que tienen ellos y lo he sostenido a lo largo del año", comentó.

El estado físico de Berra es envidiable y sus colegas se lo hacen saber. "En un juego de palabras siempre les digo, 'es mi último semestre, mi último año' y se ríen. Me dicen que tengo que seguir, en líneas generales creo que sentí el apoyo de todos ellos y espero haber podido cumplir en el torneo", dijo sobre su relación con el plantel.

Seguir jugando o no, es una decisión que no se toma de un día para otro más allá de los resultados. "Yo lo hablé hace dos años, hace tres años regresé al Club como refuerzo con 38 años al borde de los 39 y al año siguiente tuve la posibilidad de renovar. El año pasado fue lo mismo, pero depende de este mes que uno tiene de receso y analizar si se siente fuerte. Es un combo de cosas que se tienen que dar para sentirte útil y ver si se arma algo lindo para pelear cosas lindas", explicó.

Así como el mismo Berra sostuvo la bandera de la “Ilusión”, hoy agradece su lugar en el deporte. "El futbolista profesional que después de los 35 o 36 años sigue jugando es un privilegiado. Yo creo que lo soy, tengo la posibilidad de seguir jugando a la pelota profesionalmente con 30 compañeros más chicos y uno siempre trata de aportar", contó.

Cada fin de temporada genera emoción. Manolo no ha tomado la decisión aún, quiere seguir en la pelea con la camiseta del Capataz, más allá de haber dado algún indicio frente a Olimpo en La Visera. "El hecho de que mi familia haya estado en el último partido de local, es por esto mismo, uno no sabe qué puede pasar en los próximos dos meses. Pueden pasar muchas cosas", dijo sin arriesgar sobre su futuro.

Desde que volvió al Capataz como refuerzo, nunca perdió las esperanzas, incluso cuando todo era cuesta arriba en este 2023. De hecho, confió y se ilusionó mucho, tanto que sostuvo siempre que Cipo volvería a tener su partido de local en la etapa eliminatoria. "Pensé que era el de Olimpo era el último partido de local en el torneo en su fase regular. Estaba ilusionado con volver a jugar en la Visera en algún cruce definitorio, creo que podíamos lograrlo. Pero la edad en estos partidos te lleva a tener esa emoción aparte cuando jugas de local", concluyó.

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