La noticia de que la escudería austríaca ya tiene al reemplazante de su piloto estrella abrió muchos interrogantes.
Max Verstappen es uno de los mejores pilotos de la historia de la Fórmula 1. Entre sus logros se destacan cuatro campeonatos mundiales de 2021 a 2024, dos subcampeonatos y dos terceros puestos. Además es el tercer piloto con más carreras ganadas en la historia de la categoría, el quinto con más pole position, el sexto con más vueltas rápidas y el segundo con más Grand Chelem. Todo lo logró a bordo de un coche de la escudería Red Bull y, es por eso, que esta mañana estalló cómo una bomba la noticia de que el equipo austríaco va tras los pasos de Oscar Piastri para reemplazar en el futuro al neerlandés.
Pero, ¿Por qué en Red Bull se han precipitado en buscar este año al posible reemplazante de Mad Max? La respuesta es que el vínculo entre el piloto y la escudería esta más cerca del final que de una renovación. Las razones son varias y van desde las negociaciones que existieron en el pasado entre el Holandés Volador y el equipo Mercedes, hasta la reciente amenaza de Verstappen de abandonar la F1 al final de la temporada.
La relación Verstappen - Red Bull nació en 2014, con la llegada del entonces joven piloto a la Fórmula 1 cuándo fue anunciado como piloto de pruebas, y posteriormente a tiempo completo, de Toro Rosso (equipo que formaba parte del conglomerado de RB). Allí comenzaría una carrera que, como hemos visto, se convirtió en una de las más laureadas del deporte motor. Doce años después, la historia de éxitos podría llegar a su final.
Los recientes cambios en la escudería (cambios de directivos durante 2025) impactaron en la figura de un Verstappen que se convirtió en víctima de un coche que en los últimos años paso a tener un retroceso en su rendimiento. El auto de Red Bull ya no es la bestia competitiva de hace unos años atrás y, teniendo esto en cuenta, hay cláusulas en el contrato de Max que podrían facilitar su desvinculación del equipo si considera que el equipo no le permite pelear por cosas importantes.
Pero hay un par de motivos que preocupan a los fanáticos del deporte motor, y en especial, a los de Max Verstappen. El piloto neerlandés ha criticado duramente el nuevo reglamento de la Fórmula 1 y a los nuevos coches que corren a partir de esta temporada. Tal es el disgusto de Super Max que ha llegado a declarar que se encuentra "insatisfecho" con las nuevas normas técnicas y que no descarta abandonar la categoría.
El presente de la F1 y el de Red Bull que corre de atrás con escuderías como Mercedes, McLaren o Ferrari también han impactado de lleno en la motivación de Max. Desde el entorno del neerlandés no descartan que abandone su butaca, pero no para ir a otro equipo, sino para pegar el salto a otra disciplina. El neerlandés podría incursionar en las competencias de resistencia, como las 24 horas de Le Mans o de Nürburgring. De confirmarse el traspaso de Verstappen a otras categorías sería un cimbronazo total.
Por último, el Holandés Volador siente por estos días la necesidad de pasar más tiempo en familia. La Fórmula 1 es la competencia automovilística que más tiempo les consume a los pilotos y a aquellos que trabajan en las distintas escuderías. Max siente que ya le ha dado mucho a la F1 y por su gen competidor, claramente no se quedará en un lugar en el cuál no se siente motivado.
De todos modos, la Fórmula 1, la categoría más importante del automovilismo mundial, está a punto de perder a una de sus figuras más importantes en toda su historia. Red Bull ya tiene en la mira a quién puede llegar a intentar reemplazar a su piloto más exitoso en su corta historia de vida y Max se irá sabiendo que las puertas, al menos en la F1, siempre estarán abiertas para él.