Desde su lanzamiento en marzo de 2006, Twitter está revolucionado los procesos cognitivos de los seres humanos: sólo se leen frases cortas y no se profundiza en temas complejos. Sumado a esto se encuentra la imposición de temas que genera la misma plataforma, a través del llamado "trending topic". Es que la red social del pajarito ha permitido una interminable circulación de información (basura o no), que puede ser publicada en tiempo real. Pluralidad de voces sin ningún tipo de censura es su carta de presentación. Sin embargo, no todo es color de rosa y esa información es restringida: no debe exceder los 140 caracteres, un espacio más que insuficiente para aclarar el panorama, por ejemplo, en cuestiones políticas, lo que genera seres formados con una visión parcial de la realidad y con una capacidad nula de relacionar conceptos, ya que sólo adquieren datos de forma aislada, sin estar en contexto.