La Plata
Juan Pablo “Pata” Medina, secretario general de la Uocra de La Plata, tuvo un día intenso: permaneció atrincherado en la sede gremial y, tras varias horas, abandonó el lugar en medio de una gran tensión y ante rumores de una inminente llegada de fuerzas de seguridad para proceder a su detención, algo que consiguieron recién cerca de las 22, cuando el sindicalista se entregó en su casa. La orden había sido firmada por el juez Luis Armella, que investiga a Medina por lavado de dinero, asociación ilícita y extorsión.
“Si me llegan a detener, les vamos a prender fuego la provincia. Si me quieren preso, ¡que vengan! Pretenden destruir a los trabajadores. No los vamos a dejar”. Juan Pablo Medina El Pata arengó a quienes fueron a hacerle el aguante.
Medina había decidido recluirse en el edificio para “resistir” la detención, pero minutos después de las 17 dejó el lugar raudamente y pidió a sus seguidores que hicieran lo mismo. Cuando empezó el conflicto, el líder amenazó con “prender fuego la provincia de Buenos Aires” en caso de ser apresado, pero más tarde intentó bajar el tono y les pidió a los manifestantes que “la protesta sea pacífica”. El cambio de discurso pareció haber llegado tarde, ya que en el lugar se vivieron momentos de gran tensión con presencia de quema de gomas y hasta bombas molotov.
Por la noche, las fuerzas federales fueron a buscarlo a su casa y Medina decidió entregarse, para ser trasladado a una cárcel.