ver más

Desventaja deportiva

En el mundo y en el continente se cuestiona al argentino o al menos suele haber un prejuicio por su fama de “ventajero”, que en algunos casos nos supimos ganar con sobrados “méritos”.

Eso también aplica al fútbol, donde River, Boca y los colosos de nuestra liga más de una vez han ejercido sus influencias y “chamuyos” para obtener algún beneficio en desmedro de elencos más débiles de otras latitudes que carecían de peso y llegada al poder de turno.

Pero en esta ocasión, hay que decirlo, los conjuntos argentinos que participan de la Libertadores se ven perjudicados y en clara desventaja deportiva a raíz de la fecha de retorno prevista para el 15 de septiembre que estableció Conmebol.

Esta vez, los clubes argentinos se ven perjudicados. Sus rivales coperos ya entrenan hace rato.

Mientras en el resto de los países, excepto Chile, sus rivales ya entrenan hace un mes en promedio, en Argentina se estima que faltarían unos 30 días justamente para el regreso a la actividad de los planteles, en medio de la pandemia que motivó un parate prolongado.

“Es una farsa que con 15 días de preparación previa alcance”, asegura el Profe Signorini, eminencia en la puesta a punto física de equipos y ex preparador de Diego Maradona, a LM Neuquén. Y quién se atreve a desmentirlo.

La vio venir antes que nadie Marcelo Gallardo, y por eso River pasó de la postura del “no se puede jugar” al “hay que volver a entrenar”. Acomodó su discurso a la conveniencia (volvemos al concepto inicial de “ventajeros”), pero en este caso también demostró ser un adelantado el Muñeco. Es que sabía que el camino a la corona se va a complicar demasiado ante tamaña desigualdad. Esta vuelta, se pierde en los escritorios.