Neuquén.- Anoche quedó inaugurada oficialmente la calle semipeatonal que ocupará la Diagonal 9 de Julio, una intervención urbana que busca potenciar el trabajo del polo gastronómico que se formó de manera espontánea en esa zona del centro de la ciudad.
Se abrió la primera etapa de la obra y se habilitó la vereda en sentido norte-sur. Allí, se eliminó el estacionamiento y se extendió la acera para prestarles más metros cuadrados a los bares y restaurantes que colocarán mesas y sillas para los clientes.
Las veredas, ahora más anchas y homogéneas, quedaron separadas con pretiles y canteros de la calle, que quedó reducida a un solo carril para el tránsito. A eso se suma mejor iluminación y plantas para embellecer el paisaje urbano, en una obra que fue financiada con recursos municipales.
“Los comerciantes sólo enfrentaron el costo de retirar su cartelería”, expresó Marcelo Bermúdez, secretario de Gobierno y Coordinación, quien aclaró que la falta de carteles permitió darle prioridad al arbolado urbano.
La otra vereda
Indicó también que, desde el próximo martes, los obreros comenzarán a reconvertir la vereda contraria, “para potenciar no sólo el disfrute de los comensales sino también la inversión privada que genera empleo en el rubro gastronómico”. El funcionario mencionó que los trabajos se hicieron en etapas para no inutilizar por completo la diagonal.
Si bien se trata de una calle ubicada en un punto de intenso flujo vehicular, Bérmudez aclaró que la prohibición de estacionar elimina las maniobras que suelen entorpecer el tránsito. No obstante, señaló que la prioridad siempre está puesta en el peatón que hace uso de los espacios públicos, por lo que no descartan convertir la diagonal en una peatonal completa algunas noches o fines de semana.
Según detalló, la semipeatonal cuenta con espacios claramente diferenciados para los peatones, para las mesas y sillas y para la circulación de vehículos, con el objetivo de lograr una buena convivencia entre todos los usuarios de la diagonal y potenciar también a los 10 locales gastronómicos que ya se concentran en un perímetro de cuatro manzanas.
Bermúdez aseguró que a mediados de febrero estará lista la vereda opuesta, por lo que el polo gastronómico se podrá aprovechar en plenitud antes de que termine el verano.
10 son los locales de comida que se vieron favorecidos por la peatonal.
Un ejemplo para toda la ciudad
Bermúdez sostuvo que el trabajo realizado sobre la Diagonal 9 de Julio debería servir de ejemplo para reconvertir el espacio urbano en otros puntos de la ciudad.
El ensanchamiento de las veredas, la eliminación de los carteles o marquesinas, la prohibición del estacionamiento y la instalación de plantas y arbolado urbano son elementos que podrían repetirse en otras zonas para potenciar el consumo. “Se puede dar no sólo en zonas gastronómicas sino en shoppings a cielo abierto, como en Belgrano y Godoy”, dijo el funcionario. Aclaró que los comerciantes de la diagonal vieron con buenos ojos una reconversión que, esperan, mejorará sus ventas.