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Disculpanos, nos están matando

El grito "¡Vivas nos queremos!" resonó con más fuerza que nunca en las multitudinarias marchas de #NiUnaMenos que ayer se llevaron adelante en todo el país y en las que Neuquén dijo presente.

El grito “¡Vivas nos queremos!” resonó con más fuerza que nunca en las multitudinarias marchas de #NiUnaMenos que ayer se llevaron adelante en todo el país y en las que Neuquén dijo presente. El salvajismo y la brutalidad develados tras el crimen de Lucía, la adolescente de Mar del Plata que fue drogada y violada hasta morir, volvió a invocar el clamor de una sociedad harta de la violencia extrema que mata mujeres todos los días: 1 cada 30 horas.

En esta convocatoria se sumaron otras dos consignas: #NosotrasParamos y #MiércolesNegro. Ambas apuntaban a mostrar por un lado la fuerza de una campaña colectiva, y por otro, el verdadero trasfondo de la violencia contra las mujeres, que incluye discriminación, cosificación, brecha salarial, trabajo precarizado, mandatos sociales, etc. Todas características asociadas a una trayectoria histórica machista contra la que estamos batallando.

Reclamar por un Estado más presente no es una frase hecha, sino una necesidad imperiosa de todas.

Por más fuertes que nos encuentre la lucha, lo que se necesita son políticas públicas que den respuestas a esta situación y logren prevenir los femicidios. En Neuquén, sólo en 2015 hubo cinco. En dos casos, la Justicia pudo acusar al femicida. Uno fue Roberto “Resorte” Valdez, condenado a perpetua por el crimen de su novia, Noemí Maliqueo. El otro acusado fue Javier Segundo Méndez, quien en un juicio abreviado acordó una condena de 16 años. Este 2016 ya se llevó la vida de dos mujeres.

Reclamar un Estado presente no es una frase hecha, sino una necesidad imperiosa para combatir de verdad la violencia extrema contra nosotras. Las decisiones políticas de aquellos que han sido elegidos para representarnos deben estar a la altura de las circunstancias que hoy demandamos en las calles de Neuquén.