Jóvenes, mayores, instruidos y no tanto. Un relevamiento realizado por este diario confirmó las dudas que muchos tenían: el gran desconocimiento de la gente sobre las elecciones del próximo domingo.
Algunos creen que las elecciones son parte de las PASO, otros sospechan que son para elegir al intendente. “Para presidente”, contestó alguien con seguridad.
El domingo los neuquinos elegirán al próximo gobernador de la provincia, pero también a los diputados y, como si fuera poco, en 49 municipios y comisiones de fomento se elegirán nuevas autoridades.
Es probable que la confusión tenga sus raíces en las fechas de comicios que se celebran en todas partes. En Neuquén ya hubo dos: en Zapala y en Chos Malal. Pero, en forma paralela, los medios bombardearon con la PASO en Mendoza y en Santa Fe.
Después del domingo, a los neuquinos capitalinos les quedarán otros desafíos electorales para recordar: las elecciones para intendente, las primarias nacionales y finalmente las presidenciales.
Hace no tanto, las elecciones argentinas se fijaban para una determinada fecha y, ese mismo día, el país entero elegía en forma simultánea a sus intendentes, gobernadores, diputados y presidente, entre cuatro o cinco partidos. Hoy las cosas cambiaron: hay peronistas radicales, radicales peronistas o emepenistas, peronistas kirchneristas, otros “puros”, colectoras que apoyan a unos acá, pero a otros allá y autoridades que designan fechas según su conveniencia política. Boletas con números, colores y listas, en distintas fechas y en todas partes.
Los más optimistas podrán decir que se trata de una desprolijidad propia de nuestro crecimiento democrático y los más realistas, que es un verdadero despelote electoral. Las consecuencias, por ahora, son inimaginables.