A horas del inicio del fin de semana largo, la típica postal de las principales terminales de ómnibus, con sus plataformas colapsadas de micros que entran y salen, brillará por su ausencia. La actividad sufre por estos días un fortísimo golpe por la falta de combustible derivada de los cortes de ruta de los transportistas de carga.
"El 60% del transporte está parado", afirma, preocupado, Mario Verdeguer, presidente de de Transporte de Larga Distancia (CELADI). La razón principal es el desabastecimiento de gasoil. "En el interior prácticamente no hay combustible", asegura y sostiene que, en los pocos lugares en los que se encuentra, "se pagan fuertes sobreprecios", que colocan el litro de combustible entre 2,80 y 2,90 pesos.
El problema se deriva de los más de 220 cortes de cortes de ruta encabezados por los transportistas de granos, que además de la escasez, genera enormes dificultades en la circulación de autos y micros. Esa situación desencadenó una "importante retracción en la demanda de pasajes ", una "gran afluencia de devoluciones", explicó Verdeguer a DyN.
Tanto Shell como YPF, Petrobras y Esso reconocieron en las últimas horas estar atravesando problemas de abastecimiento. En el primer caso, por una disminución en el refinado del crudo y las otras compañías por inconvenientes logísticos a causa de los cortes de ruta. No obstante, Verdeguer deja traslucir un halo de sospecha: "Hay lugares donde el tránsito es fluido, los camiones pueden llegar y, sin embargo, no mandan combustible".
Fuente: DyN