Neuquén.- Unos 30 voluntarios del Centro Cristiano Esperanza de Centenario se turnaron durante horas con vecinos de Nueva España (Centenario) para poder sacar una montaña de lodo y piedra que ingresó a una casa por el desmoronamiento de la barda.
En la vivienda de la familia Sánchez alrededor de las dos de la mañana un fuerte ruido en la pieza del hijo menor los alarmó. “Fuimos corriendo porque escuchamos una explosión en las paredes y cuando llegamos a la pieza la cama de mi hijo (Matías de 13 años) estaba como flotando en agua y tierra”, contó Magalí.
La historia de la familia es un reflejo de lo que vivieron ayer unas 25 familias de Nueva España. Alrededor de las tres de la mañana comenzaron a sentir que un río de lodo bajaba con fuerza por el cañadón. Los postes de luz cayeron, los “cimientos” de las viviendas empezaron a ceder con la mala fortuna que una cayó y se desintegró en el piso. Cables de luz por todos lados volvieron aún más complicada la realidad de esas personas por el temor a electrocutarse. En un trayecto de un kilómetro el barrio ofreció un panorama desolador con autos y camionetas enterradas en el lodo.