En febrero se podrá ver el aluvión de padres caminando colegios en busca de un banco para sus hijos.
En febrero se podrá ver el aluvión de padres recorriendo establecimientos buscando un banco para su hijo. Una imagen que no es novedosa para Neuquén que en estos últimos años vio crecer su población infantil en forma exponencial. Ahora, si para los privados es negocio incursionar en el ámbito de la educación, ¿por qué el Estado no obliga al sector privado a que inviertan para cubrir todo el espectro curricular? Los colegios privados crecen y hacen recordar esa frase de Raúl Alfonsín cuando en 1987 dijo en Chos Malal: "A vos no te va tan mal, gordito". Tal vez, sea hora de que el Estado les exija más a quienes comercian en base a un derecho.