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La pandemia se llevó puesta no sólo a las ilusiones y parte de la economía mundial, sino también la imagen de los oficialismos gobernantes. Donald Trump fue el primer presidente de los Estados Unidos en no alcanzar una reelección.
Algo así como lo que le sucedió a Mauricio Macri en 2019. Y en Argentina, la imagen del presidente Alberto Fernández, que venía de un apoyo absoluto allá por abril, hoy comienza a resquebrajarse.
Según los datos del último informe publicado por la consultora Zuban-Córdoba y Asociados (Gustavo Córdoba), a través de un sondeo de 1200 casos en todo el país, la imagen positiva presidencial bajó del 84,2% en abril al 50,6% diciembre. Además, la imagen negativa subió del 12,7% al 46% en ese rango de meses de pandemia. No obstante, es el político oficialista con mejor imagen aún.
Según el mismo sondeo, Cristina Fernández tiene 58,1% de imagen negativa y 38,8% de positiva. Se mantuvo medianamente estable en estos meses. Quien aparece como el político con mejor imagen es el Jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta: 54,5% positiva y 29,5% de negativa. Pero quizás, más allá de la política, lo más preocupante del sondeo es la perspectiva que tiene la sociedad con el 2021. El 68,4% de los encuestados asegura que el año que viene aumentará la pobreza y sólo el 16,2% es optimista, afirma que disminuirá.
Otro dato llamativo y esperable del informe es la relación que tiene la sociedad con los cambios y debates profundos. Por ejemplo, el 62,9% de los encuestados dice estar “algo interesado y muy interesado” en el debate en el Congreso Nacional sobre el aborto. Un cuadro, que más allá de la grieta da a entender el nuevo país con el recambio generacional en proceso.