Por CECILIA SOBERÓN
El capitalismo basa su funcionamiento (y su éxito) en el desarrollo del sector privado como generador de energía. La riqueza se genera allí, en el empresariado, y luego se traslada hacia los sectores menos beneficiados que igualmente apuestan a este sistema económico, porque en su mayoría consiguen cubrir sus necesidades básicas a través del trabajo, constituyen lo que Carlos Marx llamó “el proletariado”.
En Argentina esa máxima de economía mundial no es tan cierta, porque el empresariado argentino es especulador, busca beneficios a corto plazo y sin generar riqueza. Lamentablemente, en Cutral Co tuvimos muestras de este tipo de empresario, improvisado, ventajero, que no viene a la Patagonia en búsqueda de un negocio rentable, sino de ganar dinero a costa de los demás.
Al Ente Autárquico Intermunicipal (ENIM) llegaron varios de estos empresarios y algunos se salieron con la suya. Esta semana apareció en el despacho del intendente Ramón Rioseco el empresario Reinaldo Margulis, un hombre muy adinerado que consiguió un crédito en el ENIM para instalar una planta de resinas.
Se aseguró en aquel momento que el negocio era viable por dos circunstancias; primero porque tiene como insumo principal el metanol, que se produce en la planta de YPF en Huincul y en segundo término porque Margulis tiene, o tenía en 2006, una fábrica de aglomerados que requerían las resinas. Y por ello las distancias patagónicas no resultaban contraproducentes.
Lo cierto es que Margulis no pagó nunca el crédito que le otorgó el ENIM, y por ello el ente ejecutó las garantías. Como consecuencia quedaron a nombre de los municipios de Cutral Co y Plaza Huincul unas tierras ubicadas en San Nicolás, Buenos Aires. Claro que ese no era el objetivo, porque los empleados de Margulis quedaron sin empleo, justamente lo que se quería evitar.
Regreso
Lo cierto es que, sin ningún tipo de vergüenza, Margulis apareció en Cutral Co. Aseguró que Neuform, su planta de resinas, ahora fue cedida. Y no aclaró más. Iba en compañía de otra persona que se presentó como enviado de Aníbal Fernández, el multifácetico e hipermediático senador nacional.
El intendente Rioseco no los atendió enseguida, les dijo que volvieran después porque tenía otros compromisos asumidos. Nada se supo del encuentro posterior pero sólo considerar la posibilidad de que Margulis consiga “nuevos negocios” en Cutral Co es indignante. Porque pertenece a ese empresariado que busca ventajas sin ofrecer beneficios. El empresariado que todos detestan.