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El fantasma de Semana Santa

El conflicto docente podría ir para largo, tal cual pasó el año pasado. Desde el Gobierno pusieron el dedo en la llaga en la clásica diferencia que hay entre ATE y ATEN por quién tiene el mejor cierre salarial. Los empleados estatales acordaron con la Provincia la prórroga por tres meses del pacto salarial de 2017, que implica una actualización trimestral de acuerdo con el IPC neuquino, el de Córdoba y el Indec. “La propuesta la aprobaron la mayoría de los sindicatos de la provincia”, dijo Cristina Storioni, ministra de Educación de la provincia. Además, la ministra desestimó que haya una nueva convocatoria a una mesa salarial, por lo que el Gobierno podría jugar al desgaste del paro que, según la evaluación, la adhesión de los docentes neuquinos fue del 49,7%. Pero el gremio tiene otros números que se pueden palpar en las aulas. Según el titular de ATEN provincial, Marcelo Guagliardo, el paro tuvo la adhesión de más del 90% de los maestros en toda la provincia. En el cruce de estadísticas siempre hay cuestiones discutibles. La presión que tienen los directores de informar quién hace y quién no paro en alguna escuela. La mayoría no informa de la situación al Consejo Provincial de Educación y, a la hora de los descuentos, a veces pagan los que nunca hicieron paro. Pero son los menos. Lo más valorado que tiene el sindicato docente es la forma de decisión a través de asambleas por distritos. Es una democracia que a veces juega a favor y otras en contra de un contexto en el que el gobierno provincial puede llevar al sindicato a enfrentarse con los padres y a los prejuicios por extender un paro, a riesgo de conseguir poco y nada. El año pasado, el conflicto tuvo algo de apoyo social y se alargó hasta Semana Santa. ¿Será lo mismo este año?

Si el Gobierno y ATEN no se ponen de acuerdo en salir del conflicto, no habría clases hasta dentro de un mes.