Buenos Aires > Después de dos años de investigación, ayer comenzó en los tribunales federales porteños de Comodoro Py el juicio por la tragedia de Once, que dejó 51 muertos y más de 789 heridos. Entre los 29 acusados están los ex secretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, los empresarios Claudio y Mario Cirigliano (ex dueños de TBA) y el maquinista Marcos Córdoba.
La primera audiencia sirvió para la lectura de los requerimientos de elevación a juicio de la fiscalía y el juzgado de instrucción. Durante las seis horas que duró la jornada, el representante del ministerio público expuso su planteo ante el tribunal, los acusados -estuvieron todos presentes- y los familiares de las víctimas, que reclamaron "justicia" desde los palcos.
El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el martes próximo, cuando será el turno de las cuestiones preliminares, planteos que las partes quieran hacer al tribunal y luego comenzarán las declaraciones indagatorias.
Complicidades
"La tragedia permaneció en estado de latencia hasta el 22 de febrero 2012, podría haber ocurrido antes o después", fue la conclusión que arrojó la acusación hecha por el fiscal Federico Delgado.
Según surge de la lectura, Delgado sostuvo que hubo "complicidad de los funcionarios" y remarcó: "Privilegiando los intereses del concesionario, se limitan a llenar papeles para que formalmente los pasos parecieran cumplidos y así permitir los desembolso".
"Esa complicidad, probablemente anclada en un pacto entre TBA, la CNRT y la Secretaría de Transporte, disolvió cualquier chance de control real. Esto significa que la instancia de control alcanzó un simple plano formal que no llegó a ser real", afirmó Delgado.
El fiscal apuntó al mal manejo de los subsidios por casi 2.000 millones de pesos. Según el funcionario, los funcionarios fueron cómplices "necesarios" de la "administración fraudulenta de los fondos públicos", lo que desencadenó "el estrago agravado del 22 de febrero" de 2012.
Sobre el maquinista, señaló, en su pedido de elevación a juicio, que "ingresó a la estación a una velocidad mayor a la permitida y con el dispositivo de seguridad hombre muerto desactivado", por lo que "fue imprudente en su arte o profesión".
En el primer día de juicio, el Tribunal Oral Federal 2 también escuchó los planteos que formularon las querellas a cargo de Gregorio Dalbón por un lado, la de la familia Menghini Rey por otro, y la de Javier Moral.
Escrache
Todos los acusados estuvieron presentes, pues están obligados a hacerlo en la primera audiencia y en alguna que otra específica durante el proceso, que se estima se extenderá no menos de un año, ya que hay previstos unos 300 testigos para declarar.
Schiavi fue uno de los pocos ex funcionarios que ingresó por la puerta principal, donde en ese momento había un grupo de familiares de víctimas con carteles, quienes gritaron a coro un reclamo de "justicia".
Antes de entrar al juicio, Paolo Menghini, padre de Lucas, uno de los fallecidos en la tragedia, remarcó que se trataba de "un día tristemente importante porque cierra dos años de búsqueda del juicio oral", aunque -remarcó- "no cierra la búsqueda de justicia".
En la mañana del 22 de febrero de 2012, el tren "chapa 16" de la línea Sarmiento chocó en la estación cabeza Once, provocando la muerte de 51 personas e hiriendo a otras 789.