Por RAMIRO MORALES
“Iremos afilando el lápiz”, le dijo el ministro de Energía Guillermo Coco a este a diario, el mismo día que el gobierno provincial salió a intimar a la empresa YPF a que invierta en tres áreas que tiene abandonadas. De esta forma, se sumó a Chubut, Santa Cruz y Mendoza, que desde hace varias semanas vienen presionando a la firma más importante del país para que vuelque más dinero en el país para el desarrollo de hidrocarburos.
La nota fue una señal importante en medio de un complejo escenario cruzado por pujas políticas a nivel nacional del que Neuquén irremediablemente forma parte por ser la principal productora del país. Más que un posicionamiento dentro de este juego de tires y aflojes entre la Casa Rosada e YPF, la intimación debe leerse como una muestra de que el Estado neuquino cambió su forma de ver el sector. Ya no quiere ser espectador y cada tantos años definir condiciones a través de los contratos. Quiere ser protagonista y quedarse con parte de la renta petrolera.
En ese sentido, van algunas medidas como la creación de Gas y Petróleo de Neuquén (G&P). La empresa, aún incipiente, se capitalizará a partir de los convenios firmados con las petroleras que operarán en sus áreas. Una vez vencidos los contratos, podría quedarse con los yacimientos.
Claro que este es un proceso no exento de resistencias, sobre todo en un país donde el estado fue corrido como actor en la economía. El desafío consiste en crear herramientas sólidas e ir acumulando el know how que se fue perdiendo a partir de las privatizaciones.
Por lo pronto, el gobierno neuquino avisó a las petroleras que no tolerará la ausencia de inversiones y advirtió que existen unas 30 áreas marginales en la lupa que podrían pasar a las manos de G&P.
Aumentos
Mientras participa del ajedrez de los hidrocarburos, la provincia cerró esta semana el ciclo de aumentos salariales al sector público, al menos hasta mitad de año. El ministro de Coordinación Gabriel Gastaminza anunció una suba del 17% para la Policía, el único sector mayoritario que quedaba pendiente. Aún restan algunos sectores bajo convenio que no fueron alcanzados por mejoras, pero habría respuestas para ellos con el correr de los días.
La suba salarial y la cantidad de agentes del Estado esconde una discusión que a menudo no trasciende pero que será cabal en el futuro: el modelo previsional. A través del ISSN, Neuquén tiene uno de los mejores sistemas del país, entre las pocas cajas que quedaron a mano de las provincias. Sin embargo, tal como publicó este diario en la semana, la cantidad de jubilados aumentó un 70% en los últimos cuatro años. En tres años, serán 20.000. La cantidad de beneficiarios en relación a los aportantes comienza a mostrar un desequilibrio. De hecho, el ritmo de ingresos al Estado es menor que el de jubilaciones. Además, los avances médicos estiran las expectativas de vida.
Por esta razón el gobierno estudia en el corto plazo aumentar los aportes, tanto para el empleado (el Estado), como para los trabajadores. También se piensa en crear una suerte de fondo de compensación a través de los fondos petroleros, que permita cubrir esos futuros desequilibrios.
Precios
Y si de salarios se trata, el incremento en el boleto de colectivo en Neuquén capital impactará en el bolsillo de los trabajadores. Previendo el descontento que esto pueda generar en sus usuarios, el intendente Horacio Quiroga diseñó una estrategia de doble alcance: culpar a su antecesor por el contrato firmado con la empresa Indalo por una parte y capitalizar una virtual economización del precio por la otra. Esto último es lo que se intentó esta semana, cuando se presentó un proyecto para que el viaje cueste $3,85. Se buscó instalar el valor como un esfuerzo del municipio, ya que “bajaba” el costo inicial de $4 pesos. Lo curioso es que esos $4 sólo salieron de boca el propio intendente, es decir, nunca hubo un proyecto que indicara que ese iba a ser el valor. La estrategia fue largarlo, medir la reacción y salir luego con una oferta más barata.
El descontento de los usuarios ya se está empezando a notar y Quiroga deberá lidiar con un problema que afecta a miles de neuquinos.