Restrepo atribuyó a esa política la desmovilización de la pequeña organización guerrillera Ejército Revolucionario Guevarista (ERG), ocurrida hace dos semanas.
"Creemos que es posible avanzar en negociaciones con bloques y frentes y ofrecerles una salida digna", sostuvo el funcionario.
"Venimos haciendo un análisis muy cuidadoso de la situación; de hecho, hemos tenido contactos con algunos mandos importantes de frentes y bloques de la guerrilla tanto de las FARC como del ELN y vemos que es viable avanzar en esas desmovilizaciones", expresó.
Según el funcionario, hay problemas de comunicación entre la mayoría de los guerrilleros rasos y las cúpulas de las FARC y el ELN.
"Sabemos que hay temor entre muchos de ellos y sus mandos; quieren dejar las armas, pero entre ellos no tienen la confianza para plantearlo y es hora de que lo hagan, que entiendan que el gobierno está dispuesto a brindarles las condiciones para esto", manifestó Restrepo.
"Con quienes hemos hablado no tienen claro que pueden hacer una desmovilización colectiva, pero deben saber que si se desmovilizan no sólo pueden acogerse a la Ley de Justicia y Paz y aspirar a una pena alternativa, sino también sus compañeros que estén en las cárceles, la ley lo permite", señaló.
Restrepo agregó que si, además, los desmovilizados "entregan secuestrados, pueden recibir beneficios legales adicionales".
El Comando Central del ELN manifestó su desinterés por negociar un acuerdo de paz con el presidente Alvaro Uribe tras haber mantenido por varios meses contactos en Cuba y Venezuela.
Asimismo, el secretariado de las FARC manifestó que no deseaba negociar un acuerdo de paz mientras estuviese en el gobierno Uribe. (Télam)