El matutino porteño "Ámbito Financiero" dejó trascender la información sobre el programa que se aplicaría en los próximos meses.
Buenos Aires > Luego de haber alcanzado un 2011 récord en la producción y venta de 0km, el Gobierno espera repetir ese éxito a lo largo de este año, que se teme sea sacudido por la crisis económica que atraviesa Europa.
Para no perder la oportunidad, la Casa Rosada analiza lanzar un plan para la venta de unidades nuevas a través de financiación del Estado destinado al segmento de autos más chicos o de baja gama.
La idea es replicar el modelo de LCDs, heladeras o bicicletas “para todos” impulsados en 2009.
Según informó ayer el diario Ámbito Financiero, la intención del Gobierno es que los vehículos que participen del plan “Autos para Todos” pueda adquirirse en un 50% de contado y el resto cuotas, las cuales serán financiadas por el Estado -a través de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses)- y las propias terminales.
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La intención del programa -que estaría siendo impulsado por el Ministerio de Industria- es alentar la venta de unidades 0km en momentos en que la demanda está alcanzando su techo tras el récord de 2011 y como una forma de mantener el impulso que tiene el consumo en el mercado interno.
Las negociaciones entre el Gobierno y las empresas las viene desarrollando -consigna Ámbito Financiero- la ministra Débora Giorgi y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
De las primeras rondas de planificación habrían participado directivos de Renault, Fiat, Peugeot y General Motors, terminales que fabrican autos de baja cilindrada, como los requeridos para el plan.
Durante las charlas previas, los funcionarios nacionales buscaron acordar con las automotrices la forma de implementación del plan y la financiación a los consumidores. El objetivo de la Casa Rosada es que el costo de la financiación ronde el 10%.
Volver al ruedo
En 2008, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner implementó un programa de compra de autos 0km financiado con fondos de la Anses. El objetivo de entonces era alentar las ventas de vehículos de producción local y evitar los coletazos de la crisis financiera desatada por los créditos hipotecarios “subprime” en Estados Unidos -consecuencias que aún hoy persisten-.
Por problemas en su implementación aquel plan no funcionó adecuadamente y sólo se comercializaron alrededor de 4.000 unidades.
Para evitar inconvenientes, Industria negocia con las fábricas que se hagan cargo de parte de la financiación, para así liberar a la Anses de los pasivos.
Este programa hace recordar al que el gobierno de Carlos Menem lanzó a mediados de los '90, llamado “Plan Canje”, el cual tenía como objetivo sacar de circulación vehículos en mal estado o que no rodaran a cambio de uno 0km -incluía camionetas, furgones y camiones-. El Estado cubría sólo el valor del IVA de la unidad y las terminales financiaban la compra.