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El gobierno de las encuestas

Adriano Calalesina

Rioseco es el candidato del kirchnerismo y parte del PJ y el FpV usarán su buena imagen para seguir estando dentro del sistema político, que en Neuquén –siempre– estuvo signado por los tiempos del MPN. La fórmula ya venía digitada desde la Casa Rosada, a pesar de la corta carrera que tuvo Bertoldi, impulsada por un conocido operador nacional que intentó aglutinar fuerzas y convencerlo de que podía ser gobernador. Lo que sucede en el peronismo es raro. Hace dos semanas, Nanci y Oscar Parrilli apoyaban a Bertoldi ante la resistencia de parte de la militancia, que no quiere a figuras como Sergio Rodríguez, Ariel Kogan o Fabricio Torraelday, por considerarlos dentro del “eje del mal” en el justicialismo. Pero ayer el escenario tomó otro rumbo y hasta dijeron que Bertoldi era un “desconocido”. Más allá del pragmatismo de Rioseco, los K le dieron su apoyo por su lealtad en el 2009, cuando fue candidato testimonial, y por su pasado piquetero, que siempre suma al perfil gustoso del kirchnerismo. El clima político se mueve por encuestas (con lo sesgadas que pueden ser) y la sola idea de imaginar a Rioseco unido a Quiroga generó taquicardia en el seno del parrillismo. Los sondeos antes de la interna del MPN daban un 44,4% a la fórmula Quiroga-Rioseco; 15,5% para Gutiérrez-Figueroa y 14,3% para Bertoldi-Nanci Parrilli, según Managment&Fit. En otro sondeo, de Fernando Lanza, sobre 694 casos Rioseco cosechaba el 27,4% de intención de votos yendo solo a elecciones. Quiroga, un 25,3%. Una alianza, pensada en ese momento, hubiera dañado seriamente las aspiraciones del MPN. Porque más abajo aparecía Gutiérrez, con el 14,9% (Bertoldi tocaba el 8,4%). Pero en política nada es estático y aún todo puede cambiar.