Berlín > El ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, reclamó ayer de nuevo al gobierno ruso que dé marcha atrás a sus planes en la península de Crimea para evitar problemas mayores.
“No buscamos una confrontación, pero si Rusia no transige en el último minuto, el lunes en el círculo de los ministros de Exteriores de la Unión Europea daremos una primera respuesta adecuada a la situación”, afirmó.
“Nos encontramos en una situación incendiaria. También en el este de Ucrania aumentan las tensiones. Hasta ahora Rusia ha rechazado cualquier opción para salir del conflicto, cualquier paso para acabar con la escalada y pretende obtener resultados que nosotros no podemos aceptar”, agregó.
Derecho cumplido
El presidente ruso, Vladimir Putin, habló ayer por teléfono con la canciller alemana, Angela Merkel, para insistir en que el referéndum en Crimea se engloba dentro del derecho internacional.
“La consulta está en línea con el principio de las Naciones Unidas sobre el derecho de autodeterminación de los pueblos”, aseguró. “Moscú respetará la decisión de la población de Crimea”, destacó.
Merkel criticó el hecho de que el gobierno ruso haya desplegado soldados en la región ucraniana de Kherson, fuente de electricidad, agua y gas de Crimea.
Propuso “ampliar rápidamente la presencia de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) en Ucrania y mandar un mayor número de observadores a los puntos conflictivos, en especial, en el este de Ucrania”, e insistió en un diálogo entre Rusia y Ucrania.