El clima en Neuquén

icon
21° Temp
46% Hum
La Mañana gobierno

El Gobierno teme el efecto contagio en otros gremios

Tras la advertencia de Pablo Moyano, Sergio Massa baraja nuevas estrategias para solucionar el conflicto y evitar que se sumen nuevas protestas.

El conflicto entre el sindicato de los trabajadores del neumático y las fábricas Pirelli, Bridgestone y Fate y el Gobierno está cada vez más tenso, tanto que desde la Casa Rosada temen el “efecto contagio” a otros gremios, sobre todo por la fuerte amenaza de Pablo Moyano, que repercutió con fuerza en los empresarios del transporte. Fue a pocas horas de la cena que le ofreció el presidente Alberto Fernández en la residencia de Olivos.

El hijo de Hugo pronosticó que “el paro de los neumáticos va a ser un poroto” si el sector patronal no acuerda un aumento salarial superior al 100 por ciento, tal como ocurrió en el gremio de los neumáticos que, comandado por el Partido Obrero (PO), realizó un paro por tiempo indeterminado que afectó a varias industrias de la Argentina.

Te puede interesar...

En este contexto de reclamos salariales, Alberto Fernández no quiere abrir una vía de conflicto con los Moyano, Hugo y Pablo. Y espera que la reapertura de las paritarias en camioneros transcurra sin mayores contratiempos. Lo cierto es que los gremios entraron en una carrera por ver quien le puede ganar a la inflación en esas negociaciones.

Pablo Moyano. CGT.

En este sentido, la Asociación Bancaria que lidera Sergio Palazzo sigue marcando camino con el aumento anual del 94,1 % que consiguió para todo el 2022. El problema se plantea ahora para todos aquellos sindicatos que superaron o se quedaron cerca del 60 por ciento. O aquellos otros que apenas redondearon el 50 %.

Si bien el conflicto del neumático tuvo un componente político importante por la identificación de la conducción del SUTNA (Alejandro Crespo) con el PO, la utilización del paro extendido en el tiempo puede ser una modalidad que adopten otros gremios, en este caso, identificados con el peronismo/kirchnerismo.

Eso es a lo que le temen, no solo el gobierno, sino en la conducción de la CGT. El famoso efecto contagio. Sobre todo, con una inflación que no puede frenar su inercia.

la-bancaria.jpg

El ministro de Economía, Sergio Massa, tuvo que aceptar una ayuda para los empleados estatales con el fin de evitar un conflicto. Por eso se les dará un bono de 30 mil pesos antes de fin de año, unos 11 trabajadores pasarán a planta permanente y se adelantarán los aumentos previstos para enero y marzo de 2023.

Por su parte, la CGT resiste un aumento por suma fija como pretende la Vicepresidenta para todos los trabajadores. Los gremios que componen la central obrera ya le hicieron saber al Presidente que ellos priorizan la reapertura de paritarias, porque advierten que una suma fija terminará perjudicando a la mayoría de las escalas salariales.

Octubre y noviembre serán dos meses fundamentales para la recomposición de los salarios de este año. Todos están inmersos en una dura lucha contra la inflación.

Lo más leído

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario