{# #} {# #}

ver más

El lado B de las redes sociales

Grooming, sextorsión, estafas, difusión de fotos webs de pornografía y abusos hacen el lado B.

Me atrevo a decir que solo un pequeñísimo porcentaje de la sociedad no utiliza redes sociales. Para todos los demás, usar Facebook o Instagram es algo de todos los días. Pero todos conocen las dos caras de las redes sociales o, mejor dicho, tienen conocimiento del lado B de entablar contacto a través de ellas.

Sea que subas contenido, busques algún producto, te entretengas con videos de todo tipo o chusmees qué hacen los demás, las redes sociales están ahí para usarlas. Se podría decir que todo eso es el lado A de las redes sociales, para lo que las usa la mayoría de la población.

Información, entretenimiento, educación, compras e incluso búsquedas laborales, hoy todo pasa por las redes. Un gran porcentaje de las noticias que nosotros escribimos les llegan primero por Facebook antes que por el sitio web –ni hablemos del diario papel, ja–.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando aquel que queremos contactar o nos contacta es un desconocido? Ya sea para comprar o vender algo o para una entrevista de trabajo, las redes sociales tienen un cierto grado de informalidad. Es a través de ese tono coloquial que muchos logran cometer delitos virtuales y hasta presenciales.

Y aquí el lado B de las redes sociales, que no son malas o temibles, sino que el problema es el uso que les dan ciertas personas para aprovecharse de aquel desconocido. Desde grooming, sextorsión, estafas, difusión de imágenes personales en sitios de pornografía y acoso hasta citas o entrevistas donde las mujeres resultan víctimas de abusos son algunos de los delitos que surgieron con internet y los teléfonos inteligentes, y que se acrecentaron con las redes sociales.