El debate "Agüero o Higuaín", la vuelta de Messi y la ausencia de Dybala fueron los temas que ocuparon la agenda periodística en la previa a un partido importante, en el que pocos imaginaban que el gran protagonista sería alguien del medio local, un obrero del fútbol, quien en sus inicios la pasó mal en la pensión de Racing, a miles de kilómetros de sus pagos. Pero no claudicó el muchachito del que algunos se burlan por su aspecto físico ("¿Puede pasar la revisión médica sin cogote", publicó un hincha de River en una página partidaria cuando arribó al Millo). Hoy tiene merecida recompensa, tanto en el conjunto millonario, donde ya se ganó el total reconocimiento, como en la Selección argentina, en la cual también se lo empieza a respetar y valorar. Había sido importante en la victoria ante Colombia a fin de año, que empezó a enderezar el rumbo y anteayer cumplió una labor casi consagratoria en Santiago de Chile. Así, una noche, el jugador más modesto de la Selección se transformó en Súper Mercado.