El matrimonio, una estructura social

"La gota que horada la piedra" de Cristina Merelli se estrena el domingo, a las 21, en El Arrimadero. La obra protagonizada por Cane Aiello y Jorge Contro es dirigida por Gustavo Lioy.

La comedia cuenta los permenores de un matrimonio con 30 años de casados. La rutina invade la pareja y los sueños de juventud se alejan cada día más.
 
Neuquén > La convivencia es una de las tantas formas de relacionarce que tiene el ser humano. Por cierto que es una de las más complicadas. Valores como el respeto, el compromiso, la responsabilidad, la admiración y la aceptación son imprescindibles en una pareja. Los años se suceden y de repente las ideas, lo prestablecido y las costumbres deben dar lugar a las exigencias del otro. Es el momento en que las personas perciben que el matrimonio exige más que amor.
Un reflejo de la decadencia o no, en la que se puede sumergir un hombre y una mujer quedará en evidencia el domingo, a partir de las 21, en El Arrimadero (Misiones 234), cuando se estrene  "La gota que horada la piedra", obra de Cristina Merelli, que en 2001 obtuvo el primer premio en el 1º Concurso Nacional "Teatro de Humor", organizado por la Biblioteca Hueney de Zapala. 
La comedia es protagonizada por Cane Aiello y Jorge Contro y  cuenta con la dirección y puesta en escena de Gustavo Lioy. 
 
Ella rica, él comunista
"La obra habla de un matrimonio que ya tiene 30 años de casados, que están sumergidos en una rutina, en una desidia.  Cuando ellos se conocieron todo era muy romántico. El era comunista y militaba en el centro de estudiantes de la universidad", expresó Lioy y continuó describiendo a los personajes. 
"Ella era la chica rica que iba a colegios privados. Entonces eran opuestos que en su momento se maravillaban. Pero con los años los ideales desaparecieron, no tuvieron hijos, entonces la relación se convirtió en rutina y una discusión permanente entre ellos".
El espectáculo que se desarrolla durante  40 está pensado para toda la familia.
"Es una comedia para reírse, que roza el absurdo. Y que por otro lado está muy al límite de la tragedia. Si bien no llega a esos extremos", dijo el director.
La obra puede ser el reflejo de cualquier pareja, que con los años fue perdiendo la alegría y la confianza.     
"El texto por cómo está escrito, se puede transformar en una comedia dramática. Personalmente conocía a  Cane y Jorge y cómo trabajaban. Por eso me parecía que el humor era lo mejor, por esta cosa esperanzadora que deja la obra. Cómo tratar de sobrellevar esto que es tan dramático. Por eso lo trabajamos desde el realismo pero subiéndolo un poco más hacia el límite, hacia el absurdo", aclaró Lioy. 
 
No a la rutina
Los protagonistas sumidos en un día a día aburrido y repleto de discusiones, no pueden ver en el otro más que sus propias sombras.
"Mi personaje está demasiada acostumbrada a la vida de rutina. Ella dice que quiere cambiar, que quiere salir pero no lo hace. Y sus frustraciones se las tira al marido, lo culpa de todo", contó Aiello.
Por su parte, el hombre que en su época de estudiante había soñado con cambiar el mundo a partir de la militancia, quedó atrapado en sus ideas, nunca materializadas.
"Yo no terminé la universidad. La rutina es lo único que tenemos con mi mujer. En base a eso, no puedo tampoco mantener las expectativas de ella, que en su momento fueron de viajes y sueños. Ninguno de los dos acepta la responsabilidad. La culpa la tiene el otro. Hay una falta de comunicación total,"  sintetizó Contro.
La pareja tuvo sus momentos de gloria. Años en los que podían viajar y disfrutar del amor que los unía. Esos recuerdos le dan una una luz de esperanza al matrimonio.
"Hay un hilo, en determinado momento de tensión, que nos lleva a una reflexión que tienen que ver con el tiempo lindo que vivimos. Nos conectamos con eso que nos saca del clima de máxima tensión", acotó el actor. 
 
La casa como símbolo
El espectáculo se desarrolla en un solo acto. Una tarde de sábado, lluviosa con poca luz, en un ambiente gris es el contexto que da marco a la escena. 
"Hay otro componente de importancia en la obra que es la casa donde vive la pareja que heredaron de los padres. Es una casa que se está viniendo abajo.
Es un poco la metáfora de la relación que se va desmoronando de a poco. Es como que hacen oídos sordos al techo que se les viene abajo, a la gotera, a la humedad. Se quejan pero no hacen nada para modificar eso, siguen en lo mismo, entonces de a poco se cae la casa y como su relación", finalizó el director, a días del estreno. 

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Deja tu comentario


Lo Más Leído