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El mensaje de austeridad dio sus frutos

Vaticano > El Papa, comprometido en la búsqueda de mayor transparencia financiera en el Vaticano y defensor de una Iglesia austera, aceptó ayer la renuncia de un obispo alemán que escandalizó a los fieles con sus gastos estrafalarios.
Cinco meses después de haberlo recibido en el Vaticano, el papa argentino decidió aceptar la dimisión del obispo de Limburgo (Alemania), Franz-Peter Tebartz van Elst, conocido por su afición al lujo y quien será designado para otro cargo, precisó en una nota el Vaticano.
"La situación en la diócesis de Limburgo impide el ejercicio fecundo de su ministerio", reconoce el comunicado.
En la misma nota se explica que la Congregación para los Obispos, encargada del caso, estudió con "mucha atención" el informe sobre las responsabilidades de todos los involucrados en la construcción del controvertido centro religioso "St Nikolaus".
"El Santo Padre pide al clérigo y a los fieles de la diócesis de Limburgo que acojan las decisiones de la Santa Sede con docilidad y esforzarse por recuperar un clima de caridad y de reconciliación", dijo el Vaticano.
El obispo, a cargo de la pudiente diócesis al sudoeste de Alemania, viajó a Roma en octubre pasado para una serie de reuniones que concluyeron con un encuentro con el papa Francisco.
Como señal de arrepentimiento, el obispo, repudiado por su manía de grandeza, su automóvil de lujo y su proyecto de residencia costosa, llegó en un vuelo económico.