Durante los últimos 10 años los terrenos aumentaron 1.500 por ciento. Fue el gran refugio para los ahorristas neuquinos.
Neuquén > En busca de un cálculo que permita realizar operaciones inmobiliarias en Neuquén apareció una variante de dólar, que no es el oficial ni el blue sino el “ladrillo”, destinada a cotizar el precio de viviendas y departamentos.
Se trata de una estimación del costo de la moneda estadounidense que promedia los dos extremos del dólar y que se ubica en aproximadamente 6 pesos.
Ante la imposibilidad de conseguir divisas extranjeras por las restricciones dispuestas por el gobierno nacional, propietarios y vendedores comenzaron a comercializar a través de esta variante del dólar, aunque desde el Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Neuquén reconocen que el mercado está bastante quieto a la espera de un panorama más claro.
“La gente no negocia con el dólar oficial ni del paralelo, sino con el ‘dólar ladrillo’, que es el más creíble del mercado”, dijo el titular de la asociación, Guillermo Reybet.
El martillero explicó que una propiedad que vale hoy 500.000 pesos, con el dólar oficial significarían 110.000 dólares, mientras que con el “blue” rondaría los 67.200 de la misma moneda por la gran brecha que hay entre las dos cotizaciones que existen en el mercado. Por eso, los propietarios que están dispuestos a vender optan por un número intermedio que le pueda convenir a las dos partes. No obstante, hay quienes prefieren esperar debido a que temen que con cualquier operación en pesos terminen perdiendo su capacidad de ahorro, aun con un dólar un poco más alto que el oficial.
“Como no hay otra operación financiera que resguarde los ahorros, hay propietarios que optan por alquilar y esperar que se aclare el panorama”, afirmó Reybet. Explicó que en Neuquén, en los últimos años los terrenos aumentaron 1.500 por ciento su valor, por lo que la tierra siempre fue el mejor refugio para cualquier ahorrista. Inclusive mucho más que la compra de dólares.
Oferta y demanda
Al complejo panorama se le suma la fuerte demanda que hay por parte de la gente que no es propietaria y alquila. “En 2001 teníamos un déficit de 800.000 viviendas y en la actualidad la cifra es de 3.000.000”, indicó el martillero.
Según Reybet, las inversiones en la capital neuquina están concentradas en mayor medida en la compra y construcción de departamentos de un dormitorio, atendiendo la gran cantidad de gente joven que vive en la ciudad y la necesidad de contar con un techo cuando se independizan de sus familias. El negocio es rentable porque la demanda es alta y eso hace también que se disparen los precios de este tipo de viviendas.
Los créditos hipotecarios que lanzó el gobierno nacional ayudaron para paliar el déficit (aunque no en gran medida), ya que estos préstamos están orientados a un sector de la población que tiene un poder adquisitivo más elevado que el de la media y que ronda los 20.000 pesos mensuales por grupo familiar. “No tuvieron mucho impacto, pero ayudan; todo ayuda en el mercado inmobiliario”, reflexionó.
Loteos
Ahora las expectativas están puestas en los grandes loteos que se están proyectando en Neuquén, especialmente, en el noroeste de la ciudad, como los de la zona de la Meseta, donde se espera entregar cerca de 9.000 terrenos.
Reybet dijo que este tipo de emprendimientos del Estado son importantes, siempre y cuando se garanticen los servicios esenciales a través de obras de infraestructura. “Neuquén es una ciudad cara porque no hay loteos y los loteos que se hicieron estuvieron destinados a barrios cerrados. Se dividieron lotes de 800 o 1.000 metros cuadrados cuando si se hubieran hecho de 300 metros cuadrados la distribución sería distinta y hubiera bajado el valor de la tierra”, aseguró.