Más allá de la buena relación que cultivaron el gobernador Omar Gutiérrez y el presidente de la Nación, Mauricio Macri, en estos tiempos de campaña alguien tiene que actuar de malo en el gobierno provincial. Es que la avanzada de Nación sobre las cajas jubilatorias provinciales puso en alerta amarilla a la militancia del MPN, un poco fogoneada por el aire de la campaña política, donde hoy la candidata a diputada nacional, Alma “Chani” Sapag y su hermano, el ex gobernador Jorge Sapag, han endurecido el discurso en contra de Cambiemos. El tema es que el Instituto de Seguridad Social del Neuquén no se toca. El debate no está puesto en si está bien o mal administrado. Porque la marcha de ayer, que unió a funcionarios, diputados, militantes del partido provincial y sindicalistas, fue una demostración de fuerza y un mensaje hacia adentro y afuera. En estas semanas hubo un cambio de actitud en relación con las estrategias de campaña: el MPN tuvo que activarse en plan de oposición y empezar a dar puñetazos, en medio de la nacionalización, que no es otra cosa que el discurso de la grieta. No es una decisión que le sienta bien al emepenismo, pero los resultados de las PASO y los sondeos actuales lo invitan a subirse al ring al menos para mojarle la oreja la macrismo, envalentonado por los números electorales. El 22 de octubre se sabrá si el nuevo rol habrá dado frutos. Pero más allá de las estrategias, la realidad indica que Nación avanza -a prueba y error- con ideas que chocan, por momentos, con el estilo de un partido de corte populista, como es el MPN. Un partido que une a militantes, empresarios y funcionarios ante un ataque a la causa.
El partido provincial sale a la calle en contra de Nación si se ve atacado. Le dijo a Macri que el ISSN no se toca.