El MPN entra en una de sus semanas más definitivas del año. El viernes que viene vence el plazo para la presentación de candidaturas. Para el caso del premio mayor, las postulaciones para gobernador, el final es todavía incierto.
Hay, por un lado, un proselitismo sin tregua del gobernador Omar Gutiérrez y, por el otro, al menos por ahora, algo así como una declamación del vice, Rolando Figueroa, que no termina de dejar en claro si juega o no.
Por lo demás, la puja por ser el candidato a gobernador del MPN en el 2019, tras la escala del 25 de noviembre, ya se convirtió en ese terreno más o menos habitual en el que abundan las conspiraciones, los intentos de birles de candidatos, y otras prácticas menos decorosas más bien ajenas por completo al mundo de la política.
En el plano de los hechos, el sector azul (el oficialismo en manos de Gutiérrez y Jorge Sapag) hizo los deberes. Tiene todos los candidatos a intendente para disputar los 57 municipios y sus respectivas listas de concejales. Por estas horas, Gutiérrez le saca punta al lápiz para entrar a definir una posible lista de diputados provinciales que podrían acompañarlo.
“Yo soy candidato”, dijo el 28 de septiembre pasado, y esa es de las realidades más palpables en la semana donde las cartas quedarán echadas sobre la mesa. El gobernador sigue recorriendo la provincia y se muestra junto al otro factor de poder del partido provincial, el líder petrolero Guillermo Pereyra, con el que el sector azul reeditó el acuerdo por el cual el gremialista se quedó con la minoría del partido.
Pereyra acaso se encamine a una posible candidatura para repetir en el Senado. Esto es parte del escenario, en momentos en que empieza a definirse parte del poder provincial.