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El pánico por el ébola crece en España y preocupa a Europa

Hay quejas por los protocolos y por la falta de información. Ya aislaron a otras tres personas.

Madrid
España permaneció ayer alerta ante el primer contagio por ébola que se confirma fuera de África. Médicos denunciaron falta de información y deficiencias en los materiales suministrados al equipo médico. También embistieron contra los protocolos de seguridad seguidos en la repatriación reciente de dos misioneros infectados por el virus en África. Medio centenar de personas permanecen en el país bajo vigilancia por haber estado en contacto en los últimos días con la mujer contagiada, una enfermera de 44 años que semanas atrás asistió en un hospital de las afueras de Madrid a los dos sacerdotes repatriados.
La noticia irrumpió en España a media tarde del lunes y poco después fue confirmada en rueda de prensa por la ministra de Sanidad, Ana Mato. Desde esa noche, la paciente se encuentra aislada y estable en el Hospital Carlos III, del centro de Madrid, donde es tratada con suero hiperinmune de un donante que padeció la enfermedad y tiene anticuerpos. La donante sería la religiosa Paciencia Melgar, misionera que superó el virus tras contagiarse en Liberia, aunque Sanidad no confirmó esta información.
Sanidad decidió aislar a otras tres personas ante la posibilidad de que pudieran estar infectadas por el virus. Una de ellas, otra enfermera que cuidó a los misioneros españoles, dio ayer negativo en la prueba, por lo que la enfermedad quedó descartada en su caso.
La profesional contagiada había atendido a finales de septiembre al religioso Manuel García Viejo en el Hospital Carlos III, en cuya habitación entró al menos en dos ocasiones, según autoridades sanitarias.
Sindicatos y grupos médicos descartaron un “error humano” y denunciaron falta de información y deficiencias en los materiales suministrados a las personas que formaron parte del equipo médico, así como en los protocolos de seguridad. También cuestionaron los procedimientos que se siguieron a la hora de atender a la mujer contagiada, que tuvo los primeros síntomas el 30 de septiembre, seis días antes de que fuera aislada y se le realizaran las pruebas para detectar el virus.