Río de Janeiro (Télam) > El papa Francisco alentó ayer a los más de 3 millones de jóvenes reunidos en Copacabana a “edificar un mundo nuevo” y “no tener miedo de llevar a Cristo hasta las periferias existenciales”, en el marco de una impactante misa de cierre de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), de la que participaron presidentes de la región.
“Queridos jóvenes, cuando vuelvan a su casa, no tengan miedo de dar testimonio del evangelio. Llevar el evangelio es llevar la fuerza de Dios para arrancar y arrasar el mal y la violencia, para destruir y demoler las barreras del egoísmo, la intolerancia y el odio, para edificar un mundo nuevo”, dijo el papa argentino.
Intercalando párrafos en castellano y en portugués, el primer papa latinoamericano de la historia expresó: “Jesús cuenta con ustedes; la Iglesia cuenta con ustedes; el Papa cuenta con ustedes”, despertando la ovación de los millones de jóvenes que poblaron la arena de la playa más famosa de Brasil.
Sin miedo
“No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, también a quien parece más lejano, más indiferente. El Señor busca a todos, quiere que todos sientan el calor de su misericordia y de su amor”, expresó.
En las primeras filas se encontraban presentes en la celebración los mandatarios de Brasil, Dilma Rousseff; de Bolivia, Evo Morales; de Surinam, Desire Bouterse, y de Argentina, Cristina Fernández.
En su mensaje, Jorge Bergoglio llamó especialmente a los jóvenes de Latinoamérica a “comprometerse en la misión continental promovida por los obispos”, impulsada desde Aparecida en 2007.
“No hay fronteras, no hay límites: Jesús nos envía a todos. El evangelio no es para algunos sino para todos. La Iglesia necesita de ustedes”, les dijo.
Contacto con los peregrinos
Antes de la ceremonia, Bergoglio recorrió en el “papamóvil” la avenida Atlántica, despertando gritos de euforia y fervor. A su paso iba agarrando al voleo las banderas y otros objetos que la gente le lanzaba, y también se detuvo para aceptar un mate.
Cuando subió al escenario, los jóvenes lo recibieron con el “flash-mod” más grande de la historia, una coreografía que los millones de peregrinos venían ensayando desde el sábado sobre la arena. En el escenario, los cantantes Axel y Soledad Pastorutti cantaron junto al músico mexicano Martín Valverde una canción de su autoría, llamada “Nadie te ama como yo”.
En el cierre de su gira, el pontífice se reunió con obispos latinoamericanos, a quienes propinó un "tirón de orejas" por las demoras en aplicar las decisiones adoptadas en 2007, en la V Conferencia de Aparecida.
Antes de subir al avión que lo regresó a Roma, Francisco mantuvo una reunión privada con los miles de jóvenes voluntarias que participaron de la JMJ.