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El parque de dinosaurios sepultado por un basural

Surgió hace 20 años para atraer turistas, pero nunca se construyó.
Ana Laura Calducci
calduccia@lmneuquen.com.ar
 
Neuquén
Pocos vecinos lo saben pero la capital neuquina tiene un Parque de los Dinosaurios que, paradójicamente, está al borde de la extinción. Se trata de un área de 45 hectáreas ubicada al norte del barrio Melipal, entre las calles Novella y Los Paraísos. 
Hace 20 años se encontraron en el lugar huevos de dinosaurios y se ordenó crear un complejo turístico, como el de Los Barreales o El Chocón. 
Aunque se aprobó la ordenanza, nunca se destinaron los recursos. Hoy, el área protegida está en peligro: abundan los basurales clandestinos y hay sectores ocupados por un loteo social, una casa con jardín y hasta una canchita de fútbol. 
El Parque de los Dinosaurios es, a simple vista, un pedazo de la barda sin urbanizar. Sólo tres carteles, que se terminaron de colocar el año pasado, advierten a quien pasa por allí que se trata de un área protegida de interés turístico, que contiene “recursos paleontológicos bajo protección”.
En 1995, el paleontólogo Jorge Calvo encontró huevos de titanosaurios en tres niveles, en una fracción cercana a la cancha de Maronese (ver recuadro). Ese descubrimiento hizo volar la imaginación de los concejales, que planearon convertir a Neuquén en un “portal de los dinosaurios”. 
Rápidamente se sancionó una ordenanza para preservar la zona y se ordenaron estudios. En 2002 se redefinieron las características del lugar y se armó un croquis con un museo, pasarelas, miradores y espacios verdes. Ya en la segunda ordenanza se advertía que la demora de las inversiones ponía en riesgo el yacimiento por la explosiva expansión de la ciudad. 
En 2011, cuando se hizo el estudio ambiental de Toma Norte, se constató que varias casas habían invadido el ala oeste del área protegida, cerca de donde se hallaron las nidadas de dinosaurios. 
Ante el hecho consumado, se corrió el límite y se colocaron carteles indicadores. También se plantó una hilera de árboles a modo de “fuelle forestal”, que no funcionó por falta de riego. 
Al este del parque está la toma Rincón del Valle. En este caso, las casas están lejos pero los vecinos aplanaron una parte del terreno protegido y montaron dos arcos, para jugar picaditos de fútbol. 
En tanto, en la parte sur hay una casa con una amplia arboleda. Estela, la dueña, contó que vive ahí con su marido y 10 hijos desde hace dos décadas. 
Relató que los paleontólogos que encontraron los huevos de dinosaurios le mostraron las fotos, pero nunca tuvo la suerte de hallar un fósil. 
Agregó que, cuando se enteró de que iban a construir un parque, fue al Municipio a reclamar y le reconocieron la propiedad del terreno. “De alambre a alambre, somos dueños”, remarcó. Si un día se invierte en el proyecto, deberán dejar su casa enclavada en el paseo paleontológico. 
En el resto del parque no hay viviendas, aunque abunda la basura de todo tipo. Aquí y allá se ven desde bolsas de plástico hasta lavarropas oxidados. Debajo de los desperdicios están los fósiles de 85 millones de años con un valor social inestimable, que corren un riesgo certero de perderse para siempre.
 
 
Hallados en 1995
Titanosaurios en medio de la barda
 
En 1995, el paleontólogo Jorge Calvo denunció el hallazgo de fragmentos de huevos de dinosaurios en la barda neuquina, al norte del barrio Melipal, cerca del sector Utedyc. 
El especialista informó por ese entonces que los restos se encontraron en “tres niveles continuos de nidificación, los cuales pueden ser seguidos lateralmente por cientos de metros”.
Unos años más tarde, el científico participó de un estudio más detallado del área, para certificar la potencialidad turística del Parque de los Dinosaurios. 
En el nuevo informe, el paleontólogo indicó que el estudio microscópico confirmó “que estos huevos pertenecieron a dinosaurios del grupo de los saurópodos, probablemente a la familia Titanosauridae (titanosaurio)”, una especie de cuello largo y gran tamaño. 
“El material está muy bien conservado y aflora a mitad de altura de la barda en el sector oeste del parque”, detalló el paleontólogo y remarcó que este hallazgo ubicaba a Neuquén, a nivel sudamericano, como “la primera localidad paleontológica con dinosaurios, constituyendo además la única que presenta en su ejido urbano un yacimiento de huevos de dinosaurios”.