POR CRISTIAN NAVAZO - Especial
a calificadora de riesgo Moody’s considera que, pese al contexto de crisis macroeconómica que atraviesa el país, este año se sostendrá el crecimiento de la producción y el reemplazo de reservas de Vaca Muerta, y que las petroleras no tendrán restricciones de financiamiento.
Según el último informe que la calificadora elaboró para los inversores, al que accedió +e, “la incertidumbre política y las difíciles condiciones comerciales locales para los próximos 12 a 18 meses probablemente retrasarán los planes de inversión en petróleo y gas”, aunque indica que los precios de los hidrocarburos y un entorno regulatorio general aún favorable sostendrán los niveles de actividad durante 2019.
Moody’s considera que pese a la apertura de las exportaciones de gas a los países vecinos Chile, Brasil y Uruguay, el recorte de los subsidios a la producción planteados por la resolución 46 que dispuso Nación provocó una reducción del gasto de capital en proyectos de gas no convencional por parte de compañías como YPF y Tecpetrol, la empresa del grupo Techint que explica en buena medida el crecimiento de la producción de gas del último año con el desarrollo de su área Fortín de Piedra.
Además, la estacionalidad de la demanda argentina, el hecho de que las productoras no puedan almacenar el gas durante el verano y la necesidad de construir infraestructura para exportar GNL hacen que este año las inversiones de las empresas giren hacia los proyectos de petróleo.
En 2018, la demanda de gas argentino alcanzó un máximo de 153 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) en julio, durante el invierno, y cayó a 98 MMm3/d en noviembre.
Los productores locales deben cerrar en pozos de gas durante los meses de primavera y verano, de octubre a marzo, cuando la demanda doméstica y especialmente residencial disminuye.
En América del Norte, las petroleras utilizan el almacenamiento subterráneo para sobrevivir a los cambios en la demanda estacional: inyectan gas natural bajo tierra cuando los precios spot del mercado son bajos y lo retiran para los clientes cuando suben. En Argentina esa infraestructura hoy no existe, destaca la calificadora.
Sortear la recesión
“La economía de Argentina parece que se reducirá en un 1,5% en 2019, además de una retirada de aproximadamente el 2,5% en 2018, pero las condiciones comerciales parecen apoyar al sector de petróleo y gas de Argentina, con precios atractivos locales de petróleo y gas natural y un entorno regulatorio general aún favorable”, señala el informe.
Sin embargo, advierte que “es probable que los productores de petróleo reduzcan el gasto de capital para proteger la liquidez si las condiciones del mercado se deterioran más de lo que esperan, o si la política energética hostil interfiere con la confianza de los inversores”.
Y señala que el riesgo de financiamiento es relativamente bajo para los proyectos de capital de las compañías en 2019, a pesar de sus mayores costos de financiamiento.
La calificadora cree que la depreciación de la moneda y las débiles condiciones del mercado en 2019 mantendrán la presión a corto plazo sobre la rentabilidad corriente, pero dejarán la calidad crediticia general de las compañías relativamente ilesa.
Las fichas al petróleo
Hoy en día, las compañías de E&P están cambiando su enfoque al petróleo de Vaca Muerta, cuya demanda está más diversificada que la del gas y presenta oportunidades de exportación mucho mejores.
Moody’s destaca que la cantidad de crudo que las empresas tienen disponible para la exportación depende de sus propias necesidades de procesamiento de combustible. Actualmente, YPF solo exporta combustible para aviones y gas licuado de petróleo, y ha realizado exportaciones de Medanito por cuestiones puntuales, como un problema técnico en su refinería de La Plata.
Hoy, la compañía compra a otras productoras el 20 por ciento del crudo que necesita para elaborar combustibles, y planea abastecerse en 2021 gracias al petróleo de Vaca Muerta.
“En los próximos años, los compromisos de inversión apoyarán el crecimiento de la producción de crudo y el reemplazo de reservas, a pesar del débil entorno económico de Argentina”, indica la calificadora.
Moody’s considera que YPF y Shell jugarán un papel clave en el crecimiento del shale, ya que operan los tres únicos proyectos de la Argentina que se desarrollarán a gran escala en 2019.
Estos proyectos juntos sumarán alrededor de 250.000 barriles de equivalente de petróleo por día de capacidad para 2022-2024, aproximadamente la mitad del total de 2018 de Argentina.
Según el informe, la perforación de pozos más baratos y la caída de los costos operativos y de desarrollo han mejorado la productividad y la rentabilidad del shale oil neuquino, la gran apuesta de las empresas para este año.