A la misma hora, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en julio subía 93 centavos, a 137,61 dólares el barril, en el New York Mercantile Exchange (Nymex).
Tras la sesión más frenética de toda la historia del petróleo el viernes pasado, los precios comenzaban la semana con una ligera baja pero a niveles históricamente elevados.
El viernes, las cotizaciones del petróleo se dispararon brutalmente en unas horas: superaron las barreras de los 136, 137, 138 y 139 dólares y registraron un récord absoluto a 139,12 dólares en Nueva York. En Londres, las cotizaciones subieron hasta los 138,12 dólares, también un récord.
El presidente del Banco central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, "logró lo que ninguna guerra, ningún huracán, ningún (ministro de la) OPEP ha logrado jamás",según explicó Olivier Jakob, de la consultora Petromatrix.
La disparada de los precios fue desatada por las declaraciones de Trichet, que al mencionar un posible aumento de las tasas de interés europeas a partir de julio provocó la subida del euro, la caída del dólar y, por ende, estimuló los precios del petróleo.
Una alza del desempleo estadounidense agravó la debilidad del dólar y acentuó la fiebre de compra en el mercado petrolero. El último ingrediente del cóctel explosivo fue proporcionado por el viceprimer ministro de Israel, Shaul Mofaz, que amenazó con atacar a Irán.
Fuente: AFP / NA