Reventa
Buena parte del predio está repleto de montículos de chatarra vieja, que impiden vigilar de cerca los movimientos de personas que se entrometen, especialmente de noche, con el propósito de sustraer vehículos o autopartes que luego son revendidas en un mercado negro a costos mucho más económicos que las piezas compradas de primera mano.
Según manifestó el director de Tránsito de la Policía, Ricardo Navarrete, en los últimos días se llevaron dos ciclomotores. Pero resaltó que no fueron los únicos casos que se sucedieron.
Es que el terreno, según precisó el funcionario, cuenta con cuatro vigiladores que deben custodiar unos 1.900 autos, cerca de 2.000 motos y alrededor de 3.000 bicicletas que fueron secuestrados en diferentes operativos de seguridad.
“Los vehículos permanecen durante un tiempo retenidos en ese lugar a disposición del Juzgado de Faltas, la Justicia ordinaria, federal o civil”, señaló Navarrete y agregó: “El problema es que muchos se encuentran hace años depositados allí, apilados en enormes pilas que dificultan la vigilancia de la Policía y crean un clima de inseguridad, porque además el predio se encuentra rodeado de una toma”.