El río suena, otra vez. Y cuando esto pasa es porque agua lleva, dice un viejo refrán que bien puede aplicarse a la rosca de la política sin demasiados riesgos de cometer un error. Horacio “Pechi” Quiroga es un viejo dirigente radical que supo trascender a las grandes ligas de la política nacional con sólo llegar a la intendencia de la capital neuquina.
En los últimos días comenzó a circular por los corrillos políticos que el intendente de la ciudad tiene chances de recalar en el gabinete de Mauricio Macri. Ya se lo había nombrado para esos menesteres el año pasado. La casi segura salida del radical riojano Julio Martínez, de la cartera de Defensa, para ir a pelear en las urnas contra el peronismo eternizado en el poder de su provincia en las elecciones legislativas que vienen le abre al radicalismo una ventana para subir a otra de sus figuras al escenario ministerial de Macri.
El presidente se fue de gira a China en busca de inversores, mientras fuentes del oficialismo fueron filtrando que estaría cerrado un acuerdo con el radicalismo para que algunos de sus funcionarios vayan al territorio a defender los votos de Cambiemos. Martínez es número puesto, ya que está fuerte para ganar en su provincia, según las encuestas. Cuando trascendió que el riojano iría a pelear en el barro de su provincia, el nombre del intendente neuquino volvió a la palestra nacional.
Pechi es un viejo conocido de Macri, con quien ha cimentado una buena relación, al mismo tiempo que tiene el respeto como militante y gestor de la cúpula del radicalismo, que desde las sombras conduce el mendocino Ernesto Sanz. En pocos días quedará develada la incógnita que otra vez se cierne sobre el futuro político de Pechi.
En pocos días se develará la incógnita que otra vez se cierne sobre el futuro político del intendente Quiroga.