El sarcasmo, una forma extraña de ser creativos

Un estudio revela que es capaz de activar el pensamiento abstracto.

Massachusetts
Aunque muchas veces es tomado como un signo de falta de respeto, el sarcasmo puede ser una buena manera de ejercitar la creatividad. Ya lo dice una frase atribuida a Oscar Wilde, que lo definió como "la forma más baja de humor, pero la más alta expresión de ingenio".
En esa línea van las conclusiones de una investigación realizada por tres importantes universidades que puso a prueba la hipótesis de que tanto la construcción como la interpretación del sarcasmo conducen a una mayor creatividad: activan el pensamiento abstracto.
Durante mucho tiempo, expertos en relaciones interpersonales recomendaban evitar a la vez el sarcasmo y las ironías, debido a que pueden ser entendidos como actitudes despreciativas que dañan las relaciones sociales.
Sin embargo, el estudio realizado de manera conjunta por la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, la Escuela de Negocios de Columbia y el centro de investigación del INSEAD (Institut Européen d'Administration des Affaires, por su sigla original en francés), rompe con el modelo que ha estudiado el sarcasmo sólo desde un aspecto comunicacional y lo analiza también desde la psicología: sus efectos en el comportamiento y en las relaciones.
Para ello, los autores convocaron a un grupo de estudiantes y les solicitaron al azar mantener conversaciones simuladas de tres tipos: neutras, sinceras y sarcásticas. Inmediatamente después se les pidió que participaran en tareas para testear su creatividad.
El resultado fue inesperado y claro: aquellos que habían mantenido conversaciones sarcásticas se desempeñaron notablemente mejor en las tareas creativas.
Francesca Gino, profesora de administración de negocios de la Universidad de Harvard y co-autora del estudio, explicó: "Para crear o decodificar el sarcasmo, tanto emisores como receptores necesitan superar la contradicción (es decir, la distancia psicológica) entre los significados literales y lo que realmente quiere decir la expresión sarcástica. Un proceso que se activa y se ve facilitado por la abstracción, lo que a su vez promueve el pensamiento creativo".
Adam Galinsky, de la Universidad de Columbia, agregó: "Esto sugiere que el sarcasmo tiene el potencial de catalizar la creatividad en todos".
Por supuesto que el trabajo no pudo omitir los aspectos negativos del sarcasmo, por lo que también se analizó el contexto ideal para que cumpla la función de estimulante creativo. Llamativamente, o no tanto, eso se dio cuando realmente existía confianza mutua quienes se comunicaban.
La conclusión fue que, si bien el sarcasmo es naturalmente un disparador de conflictos, resulta ser un catalizador de creatividad a través del pensamiento abstracto en caso que haya confianza entre quien lo dice y quien lo escucha. Quizás por eso no es raro ver que ese tipo de comunicación se da mucho en los grupos de amigos.
"Esperamos que nuestra investigación inspire a las organizaciones y a los entrenadores de comunicación para que tomen una mirada renovada sobre el sarcasmo", concluyó Gino.

Un plus de inteligencia
Según la revista Smithsonian, el sarcasmo es propio de las personas más inteligentes, debido a que requiere de una serie de "gimnasias mentales". Los comentarios sarcásticos, satíricos o irónicos obligan al cerebro a "pensar más allá del significado literal de las palabras, y a comprender que el hablante puede estar pensando en algo completamente diferente". Como ocurre con el ejercicio físico, su práctica continuada tonifica el cerebro.

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