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Neuquén
La 42ª edición de la Regata del Río Negro tuvo su primer capítulo y se dio lo esperado: el duelo previsto entre los hermanos Franco y Dardo Balboa y los “eternos” Néstor Pinta y Martín Mozzicafreddo. Fue victoria para la dupla de Ceppron, que aventajó a los campeones mundiales de maratón masters por sólo cinco segundos.
La prueba se largó puntualmente a las 13 desde la Isla Jordán en Cipolletti y se cerró en Paso Córdoba (General Roca) sobre una distancia de 46,7 kilómetros.
Además del protagonismo de los mencionados, otro hecho saliente en este primer duelo acuático de siete etapas -que culminará en Viedma el próximo sábado- fue el inesperado retraso de la dupla extranjera -ganadora de la edición anterior- que integran el esloveno Jost Zakrajsek y el español Federico “Kiko” Vega. Este equipo concluyó en la quinta posición, a poco más de dos minutos de los punteros.
Por el contrario, sorprendió el rendimiento del bote compartido por Pascual Orellana, de la Asociación Italiana, y Germán Rickemberg, del club El Biguá, que arribaron en la tercera posición, luego de comenzar liderando la carrera para terminar a 1m 43s de los líderes.
Hasta la remada final
Orellana, quien volvió a competir después de cinco años en K2, se complementó bien con Rickemberg y marcaron el tiempo en los primeros tramos con un ritmo demoledor.
Luego de los primeros diez kilómetros y cuando los botes se fueron acomodando en el río, empezaron a tomar el mando los protagonistas a priori de la competencia, el campeón mundial de maratón sub-23 Franco Balboa, quien por primera vez subió al bote a su hermano Dardo para esta prueba.
En estos primeros pasajes tiraron junto con Orellana-Rickemberg y la dupla sudafricana integrada por Clinton Cook y Hamish Lovemor. Más atrás asomaban los más ganadores de la Regata, Pinta-Mozzicafreddo y los defensores del título, Zakrajsek-Vega, que se mantenían expectantes sin asumir nunca el mando de la carrera a la espera del momento de dar el zarpazo.
Sin embargo, pasado el kilómetros 25, los campeones de la última edición eligieron una estrategia equivocada en un tramo del río que los desvió del curso y cuando quisieron retomar se retrasaron y quedaron a más de 20 metros de la punta, dejando allí las chances de poder pelear el podio desde el arranque. También se descolgó el bote sudafricano y se empezaron a recortar las dos embarcaciones neuquinas, más Pinta-Mozzicafreddo.
Precisamente estos asumieron el mando de la carrera en la parte final, en una lucha remo a remo con los neuquinos.
La definición llegó en los últimos 3 mil metros de la competencia, cuando los Balboa tomaron un recodo del río y se ubicaron a la derecha, mientras que sus rivales se fueron para la izquierda perdiendo el ritmo de carrera, que luego atribuyeron a un error de la organización porque -según expresaron- fallaron en ese sector con la señalización.
No obstante, destacaron la “viveza táctica” de los ganadores, conocedores de este tramo para sacar ventaja y encaminarse a la victoria que los pone como candidatos.
Los otros botes neuquinos de Ceppron, Joaquín Carbonell-Agustín Montecino, fueron sextos y Ariel Basualto-Matías Basualto, decimoprimeros.
Hoy se cumplirá la segunda etapa que, superado el tirón inicial, promete más lucha y emoción.
Segunda etapa: hoy
Recorrido: Desde Paso Córdoba (Roca) hasta el balneario municipal Isla 58 (VIlla Regina). Hora: 13. Distancia: 59,4 kilómetros.
Tercera etapa: mañana
Recorrido: Bocatoma (Luis Beltrán)-balneario municipal Choele Choel. Hora: 13.
Distancia: 38 kilómetros.
Los neuquinos dan pelean en otras divisiones
Los botes neuquinos también son protagonistas en otras categorías. En K1 Senior, una de las más peleadas, Donato Volpe (Ceppron) escolta a Sebastián Vergauven (Náutico Luis Piedrabuena) por apenas dos segundos. Más atrás se ubican Nicolás Salvo (El Biguá) 5° y Mario Rosas (Ceppron) 6°.
En K2 Master C lideran Fernando Milla-Fernando Allende (Asoc. Italiana). En K1 Master A, Luis Barrios de Ceppron escolta al tandilense Pablo Maffezzoli. En K1 Master C, Roberto Nordenstron (Ceppron) se ubica tercero . En Travesía Caballeros A manda el binomio de El Biguá Ismael Muñoz-Juan Cabarrou, escoltado por Daniel Pinilla-Héctor García (Italiano). En Travesía B lo hacen Roberto Mirabetti-Germán Mirabetti (Italiano); más atrás, Nicolás Cifuentes-Nelson Vega (La Rebera) 4° y Daniel Sáez-Cristian Lincoleo (El Biguá) 5°. Y en Travesía Centenario puntean José Fernández (La Ribera)-Ricardo Balboa (Santafesino).
“Nuestro bote es muy fuerte”
Franco Balboa siente que corre con un plus extra la presente edición de la Regata del Río Negro, pero no justamente porque es el actual campeón del mundo de maratón en la categoría sub-23 -título que logró el año pasado en Sudáfrica-, sino porque por primera vez corre esta mítica carrera junto a su hermano Dardo. Mejor imposible fue el comienzo para esta dupla que, desde el arranque, ya se convirtió en candidato en la categoría K2 Seniors.
“Dije en la previa que más allá del resultado voy a disfrutar mucho esta carrera porque correrla con Dardo para mí representa un plus extra que se pudo ver claramente”, señaló el canotista neuquino.
“Nosotros sabíamos que teníamos que tener un bote muy fuerte porque están los campeones del año pasado (los extranjeros Jost Zkrajsek y Federico Vega) y, además, Pinta-Mozzicafreddo. Y demostramos que tenemos una embarcación fuerte”, destacó el palista de Ceppron.
“Estamos muy contentos porque había que salir a probar el bote y que no teníamos que regalar nada. Funcionó muy bien y hubo varios puntos críticos donde sacamos una buena diferencia y es nos hizo llegar más relajados”. Sobre la diferencia que lograron en este primer parcial advirtió: “Tenemos una pequeña ventaja, pero somos el bote que todos saldrán a buscar porque van a querer recuperarla, y eso nos pone en primer plano”.
En tanto, su coequiper, Dardo, dijo que se sintió muy cómodo y describió este comienzo como “muy positivo”. “Nos sentimos muy bien desde el principio. Por eso, a los veinte minutos más o menos de la primera etapa, pegamos un palo grande para empezar a descolgar botes y a ver quiénes eran los más fuertes”, contó.
“Quedamos con Pascual Orellana y Rickemberg, más los chicos sudafricanos y, desde atrás, nos corrían “Kiko” Vega (con Zakrasek) y Pinta-Mozzicafreddo y otros botes más”, agregó.
“Nos sentimos re bien, tiramos como una hora con esos chicos. Después se cayeron los sudafricanos y nos agarró Pinta porque ellos vienen buscando mucho la ola, pero desde ahí para adelante la clave era saber el sprint que tenemos. Así que cuando pudimos dar el batacazo pegamos un palo y nos pudimos descolgar antes de llegar”, finalizó.
Orellana: “Fue una sorpresa terminar entre los de arriba”
“La verdad que fue una sorpresa haber terminado entre los tres primeros botes”, dijo Pascual Orellana, de la Asociación Italiana, quien luego de cinco años volvió al K2 Senior con un amigo: Germán Rickemberg, palista de El Biguá. Ambos quedaron a 1m 43s de los punteros, Franco y Dardo Balboa (Ceppron).
“Aprovecho a pedirle disculpas a Germán porque en su momento lo dejé en banda. Estaba lesionado y tenía como prioridad construir mi casa y no lo pude acompañar. Pero hoy sí estamos remando juntos”, dijo el canotista.
“Era una deuda pendiente. Además de compañero de bote es un amigo, y esto es muy importante en una carrera de este tipo cuando estás paleando en el río y lo que necesitás es un aliento”, afirmó Orellana, que junto con su compañero terminaron terceros en la primera etapa que finalizó en Paso Córdoba.
“Considerando los botes que hay, nos pone muy felices haber estado peleando la punta, porque no somos muy destacados, pero salimos a correr y lo hicimos muy bien”, sostuvo. Y agregó ilusionado: “Es un buen inventivo para demostrar que tenemos un buen bote”. Sobre el desarrollo de la etapa de ayer, que unió la Isla Jordán con Paso Córdoba, dijo que si bien fue un tramo corto, se viajó a mucha velocidad y se bajaron mucho los tiempos de los años anteriores. “Esto hace que año a año la Regata vaya creciendo y eso también nos ayuda a nosotros para mejorar cuando tengamos que competir a nivel internacional”, destacó.
Para Orellana volver al K2 fue muy lindo porque volvió a sentir la adrenalina de la competencia y la velocidad, y en cuanto a la victoria de ayer destacó: “Todo va sumando para la confianza que se necesita para seguir encarando las etapas siguientes”. Este podio se lo dedicó a su familia y amigos. “Es la que hace que me pueda escapar a entrenar todos los días y a los amigos que son importantes a la hora de seguir compitiendo”, afirmó.
5 años hace que Pascual Orellana no corría en K2.
El palista de la Asociación Italiana volvió a la distancia que más le gusta. Su última actuación en dupla fue en 2012, con Guillermo Di Renzo como compañero.