Neuquén .- Uno de los presuntos homicidas de Darío Oscar Barrionuevo conocido como “El Topito”, cuestionó su encarcelamiento y sostuvo que es inocente y que nada tiene que ver con el hecho ocurrido en la tarde del 27 de junio pasado en el barrio Z. Uno, construido al final de la calle Novella, al norte.
La conducta penal del apelante identificado como Andrés Sergio Quilodrán, de 36 años será oportunamente resuelta por la Cámara de Apelaciones de la provincia.
La víctima de 19 años era considerada como extremadamente peligrosa. Del procesamiento que en la ejecución habrían participado entre nueve y once personas y que empuñaban pistolas calibre 9 milímetros.
No hay duda alguna que se trató de una venganza. La violenta acción criminal de los homicidas habría tenido como propósito principal destrozar las piernas de Barrionuevo. Doce serían las heridas de bala detectadas en los miembros inferiores. Después aseguraron su muerte lesionando la zona toráxica y en otras partes de su cuerpo.
Los profesionales del Gabinete Forense del Poder Judicial informaron en el protocolo de autopsia que el cuerpo de Barrionuevo revela escoriaciones y hematomas en rostro y múltiples lesiones contusas perforantes, compatibles con orificios de entrada de proyectiles en ambas rodillas que perforaron los huesos cartílagos y ligamentos.
Los forenses también expresaron al Juez que el joven tenía una lesión en el glúteo izquierdo, sin orificio de salida, proyectil que se incrustó finalmente en la zona en la pelvis. Un total de 17 serían las heridas halladas en su cuerpo.
Además presenta una lesión en la cavidad abdominal lesionando el hígado en forma completa y la región pulmonar. El impacto del proyectil calibre 9 milímetros determinó una hemorragia interna masiva que produjo finalmente su muerte por un shock hipovolémico.
Un testigo declaró que antes de morir el joven le dijo que “fueron los menducos. Me llevaron el celular”.
En las averiguaciones judiciales surge también que Barrionuevo buscaba armarse con una pistola calibre 9 milímetros y que a cambio de ellos entregaba una moto XR 600 que había sido robada a “unos narcos detrás del Maronese” y 1500 pesos en efectivo.
Facebook
La víctima se manejaba en la zona oeste casi con total impunidad. Una persona ingresó en la página de Facebook registrado con el nombre Topito Barrionuevo. Allí surge que a la hora 12 del 27 de junio del corriente año, el nombrado mantuvo comunicación con una mujer a quien le preguntó si conocía al alguien que quisiera comprar una moto XR 600.
Precisamente el robo de la motocicleta fue el desencadenante de su brutal asesinato. Antes de la ejecución le dijeron “te equivocaste. Le robaste la moto a un pibe que la laburaba”. No hay duda que su muerte fue premeditada y minuciosamente organizada.