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El tráfico tienta demasiado

Guillermo Elía

Tres mulas fueron detenidas en inmediaciones de la frontera cuando iban en taxi desde Villa Pehuenia a Moquehue para luego, al anochecer, evadir la aduana haciendo un trekking de 22 kilómetros por el paso clandestino Los Cruceros. Ese sendero los iba a depositar en el pueblito chileno de Icalma. Todo el equipaje eran dos mochilas con 11 y 5 kilos de marihuana.
Aventurarse en estas caminatas nocturnas en medio de la nieve, la lluvia y el frío tiene un único fin, ganar dinero.
Para tener en cuenta, el kilo de marihuana que se compra a orillas del Paraná en la triple frontera se paga a unos 60 dólares. En la medida que el traficante avanza por las rutas argentinas, el precio trepa. Al llegar a la cordillera ese kilo vale 1200 dólares. En la frontera lo entregan a un “burrero” chileno que se encarga de bajarlo hasta Temuco, donde cotiza a 1600 dólares, y de ahí a Santiago de Chile, donde el mismo kilo se vende a 2000 dólares. Actualmente, en Neuquén las distintas fuerzas de seguridad local y nacional, incluida la Aduana y la AFIP, han secuestrado más de 300 kilos de marihuana, la mayoría en la frontera. Para la ONU, se incauta menos del 10 por ciento de la droga que circula, por lo que se presume que por la cordillera neuquina, que tiene 32 pasos clandestinos, ya han pasado más de tres toneladas de marihuana paraguaya.
El retorno que genera la actividad narco en la región del Alto Valle de Río Negro y Neuquén está tentando cada vez más a los locales, a tal punto que lentamente el tráfico se consolidaría ya como la tercera actividad económica más rentable después del petróleo y el turismo.