Unos 25.000 policías fueron movilizados desde el lunes para garantizar la libre circulación, se detuvo a unas cien personas y 9.500 camiones fueron escoltados en todo el país.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, llamó a los huelguistas a volver al trabajo y prometió "tolerancia cero" ante actos de coacción de los camioneros que quieran parar la circulación.
"El despliegue de policías sigue activo" para "impedir actuar a los piquetes", advirtió, y garantizó "la libre circulación" a quienes quieran trabajar, que estimó ser la mayoría.