El triste final de Cafim, el espacio que cobijó la infancia y juventud de miles de neuquinos

Con la obra de ensanchamiento de la calle Leloir, se derrumbaron las instalaciones del centro de deporte neuquino por excelencia.

Por Alejandro Olivera

Neuquén.- "Es el precio del progreso", sentenció Amadeo Fuentes mientras miraba con desánimo los escombros de lo que alguna vez fue un símbolo del deporte neuquino. No sólo eso, sino también el refugio en el que miles de personas escapaban de la cotidianeidad a través de una pelota, una piscina o gimnasia.

Amadeo era instructor de voley en Cafim, un club que recibía semanalmente a más de mil personas, que hoy no tienen dónde practicar deporte. "Venía gente de Cipolletti, del barrio San Lorenzo, porque es un lugar en el que cualquier colectivo los dejaba", sostuvo.

"Ante la realidad buscamos dónde restablecer las clases", explicó. Es que tanto Amadeo como el resto de los encargados del club enviaron varias cartas a la Municipalidad en las que pedían ayuda para el mantenimiento de las instalaciones y presentaron proyectos para realizar obras que las mejoraran. Sin embargo, nunca tuvieron respuestas.

"Nos habían ofrecido un predio en 147 hectáreas, pero no sólo hay que generar nuevos lugares hay que mantener los que ya están", expresó.

Además, denunció que desmantelaron el club: "Hubo guardia durante dos años porque se juntaban chicos a tomar, de un día para otro la sacaron y nos robaron los arcos y partes del sistema de luz".


Los grupos que se formaron se siguen juntando por motivación propia a jugar en distintos lugares, pero no hay uno que los nuclee.

"Cuando pasa esto, te dan ganas de morirte", aseguró Amadeo, ya que del mantenimiento del club se encargaban los profesores y los padres de los alumnos. "Yo soy electricista y reparaba el sistema eléctrico, algunos padres venían a pintar, otros cortaban el pasto, todos cooperaban", afirmó.

Cafim era un espacio en el que convergían personas de todas las edades y estratos sociales. Más de 700 chicos iban a clases de diversos deportes, el colegio Confluencia usaba sus instalaciones para practicar educación física, en la temporada 2013/2014 se llevó a cabo la colonia de vacaciones y también asistían alrededor de 50 chicos con discapacidad.

"Se perdieron casi todas las actividades, aunque recibimos la ayuda de la Comisión Vecinal del barrio Mercantiles, que nos brindó su gimnasio para que podamos seguir practicando algunas", aseguró Amadeo.

A principios de año, el Deliberante recibió un proyecto para la reubicación del espacio deportivo que constaría de dos canchas de básquet con una tribuna entre ambas. El predio estaría ubicado entre el Concejo y el edificio del Poder Judicial. Sin embargo, los encargados de Cafim aún no han recibido noticias al respecto.

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