El impuesto al dólar, sin lugar a dudas, fue un beneficio para varios centros turísticos del país, incluída la cordillera neuquina. Así coinciden desde los operadores locales al referirse a la buena temporada estival, que se ve reflejado en los números.
En la primera quincena la ocupación promedió el 81 por ciento y en el arranque de la segunda, en algunos lugares como Villa La Angostura, ese porcentaje se elevó hasta 87 por ciento, lo que anticiparía un enero exitoso en materia de pernocte y divisas que quedaron en las propuestas neuquinas. Lo mismo ocurre en otros centros en la costa atlántica o en las sierras cordobesas, por ejemplo.
Y ese crecimiento sostenido de Neuquén como atractivo, no sólo nacional sino para el turismo internacional, se ve reflejado en el interés y las consultas recibidas en la presentación de la Feria Internacional de Turismo (FIT), en Madrid.
Habrá que ver cuál es el impacto que se sentirá el resto del año. En tanto dicen que “invertir en viajar es invertir en vivir”. ¿Será?