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El Vaticano defendió la canonización de Juan Pablo II

Hay fuertes críticas a su gestión de los casos de abusos sexuales que estallaron durante ministerio petrino.

Ciudad del Vaticano . - Mientras Roma se prepara para hacer frente al desafío logístico de atender a los cientos de miles de peregrinos que espera el domingo para la canonización de dos pontífices, Juan XXIII y Juan Pablo II, el Vaticano sortea los capítulos más espinosos de la canonización del pontífice polaco.

Y es que el procedimiento "express" empleado para elevar a Karol Wojtyla a los altares, sumado a las críticas a su gestión de los casos de abusos sexuales que estallaron durante su ministerio petrino (1978-2005), así como su postura intransigente con la corriente de la Teología de la Liberación volvieron a emerger en las tribunas de la Santa Sede, donde hoy lo defendieron personas cercanas a él como el que fuera el portavoz del Vaticano durante 22 años, el español Joaquín Navarro Valls y su biógrafo estadounidense George Weigel.

Valls, defendió hoy la respuesta que el Vaticano dio a los casos de abusos sexuales el pontífice polaco. "Él tomó decisiones de naturaleza jurídica", afirmó Navarro Valls, al señalar que alertó a los órganos responsables dentro del Vaticano pese a que en un primer momento, cuando estallaron en 2002 los escándalos en Estados Unidos, hubo perplejidad.

"No lo entendió él y no lo entendió nadie cuando comenzaron esos casos", reconoció el médico y periodista español de 77 años. "Al principio se creía que eran casos aislados en Estados Unidos pero después nos fuimos dando cuenta cómo crecían en otras partes. La pureza de su pensamiento le hacía difícil aceptar que el ser humano pudiese llegar a causar tanto daño. Y llamó a los cardenales estadounidenses a que vinieran a Roma a explicar la situación", recordó.

Uno de los casos que más se le ha reprochado a Juan Pablo II fue cómo encubrió al fundador de la influyente corriente conservadora de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel Degollado.

Maciel, que era muy próximo a Juan Pablo II, murió a los 87 años en 2008, dos años después de ser separado del ministerio público en medio de acusaciones de abuso sexual a numerosos seminaristas durante su vida. Tras su muerte se supo además que había tenido tres hijos con dos mujeres.

En su momento, la decisión del Vaticano de no someterlo a proceso canónico por su edad generó fuertes críticas a la Iglesia.

Consciente de que la mancha de los abusos sexuales ensombrece la ejemplaridad de la canonización, Valls insistió en la duración que tuvo el proceso contra Maciel, que comenzó durante el pontificado de Juan Pablo II pero del que él jamás llegó a conocer las conclusiones, pues se cerró en el primer mes del pontificado de Benedicto XVI.

El biógrafo estadounidense de Wojtyla también aseguró -sin entrar en detalles- que Juan Pablo II, una vez se dio cuenta que lo que estaba sucediendo, actuó de forma decida.

Con respecto a las objeciones que Juan Pablo II puso a la Teología de la Liberación, una corriente teológica que nace en América Latina y defiende un perfil político que comulga con principios de la izquierda, el escritor y biógrafo Weigel precisó: "Juan Pablo II soñaba con una Iglesia comprometida de forma activa con la liberación de los pueblos, pero como Iglesia, no como sistema político, no como ideología, no como parte del marxismo", señaló.

Asismismo reivindicó las reformas emprendidas por Juan Pablo II y calificó de ridículas las afirmaciones de que el actual papa, Francisco, esté revolucionando la Iglesia.

Francisco, dijo, "es un hombre que se inspiró en Juan Pablo II y heredó una Iglesia moldeada por Juan Pablo II y Benedicto XVI", destacó el biógrafo, quien aseguró asimismo reconocer en el argentino al Juan Pablo II antes de que le acechara el Parkinson.

El pontífice argentino, por su parte, valoró el legado de sus predecesores y futuros santos. "Le estoy agradecido a Polonia por el regalo de Juan Pablo II", dijo en un mensaje a la televisión polaca que hizo público hoy El Vaticano.

Asimismo, en una carta enviada a la diócesis de Bérgamo, de la que procedía Juan XXIII (1958-1963), lo calificó también de un "gran regalo" para la Iglesia católica de todo el mundo.

Entre los miles de visitantes que hoy curiosearon por la plaza de San Pedro o visitaron, tras esperar varias horas para poder entrar, la basílica homónima no hay debate que altere el fervor que todavía sigue generando Juan Pablo II.

"Fue un grande", afirmó Adrián, un argentino que ha venido expresamente hasta Italia para asistir a la canonización del pontífice polaco.

Y desde Polonia se espera uno de los mayores contingentes de peregrinos. Decenas de miles de polacos se encuentran camino a Roma. Se desconoce la cifra de autobuses, trenes especiales y aviones que se han fletado para acudir a Roma, aparte de las personas que acudirán por sus propios medios. Varios medios italianos apuntaban hoy la posibilidad de que la cifra de peregrinos supere en total el millón de personas.

La alcaldía de Roma ha creado un dispositivo especial para atender a los peregrinos, que se espera que comiencen a afluir ya mañana sábado.

Uno de los primeros en llegar al Vaticano para la ceremonia de canonización fue el presidente electo salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, quien hoy fue recibido en audiencia con el Papa.

Cerén agradeció al pontífice argentino haber desbloqueado el proceso de beatificación de monseñor Óscar Romero, asesinado por un escuadrón militar de ultraderecha en 1980.

Entre la veintena de jefes de Estado y de gobierno que se espera que asistan a la canonización figuran también los reyes de España, Juan Carlos y Sofía, que llegarán ya mañana sábado y realizarán una visita de cortesía al presidente italiano Giorgio Napolitano.

En tanto, en el centro más de una decena de iglesias permanecerán con las puertas abiertas durante toda la noche para realizar una vigilia y acoger a los peregrinos, a los que se dejará ya acceder a la plaza de San Pedro a las 5:30 de la madrugada del domingo. (DPA) . –