El Vivero Municipal tuvo su germen en las plantaciones que hacían los alumnos de la Escuela Primaria Nº 76.
Neuquén > El surgimiento del Vivero Provincial tiene su origen en la fundación de la Escuela Primaria Nº 76 en 1922 donde se nombra como director a Temístocles Figueroa, quien ostenta el privilegio de ser el primer maestro nativo nacido en el valle de Vilu Mallin.
Figueroa con su familia viajó a Chile en 1940 y al regreso trajeron piñas de las jóvenes forestaciones chilenas, creando a la vuelta un pequeño vivero escolar.
Dice la leyenda que en una reunión de la Comisión de Fomento (creada en 1964) sus integrantes recordaron cómo los alumnos de la escuela plantaban pinitos surgiendo la gran pregunta: ¿por qué no hacemos lo mismo?
Es así que cuatro años después, un 27 de septiembre, la Comisión empieza a dar forma al proyecto del vivero nombrando a los primeros seis obreros y comprando el predio donde había trabajado la minera The Neuquén Propietary Gold Mine.
Con mucho esfuerzo y amor por el lugar en 1971, en el campo El Manzano se plantaron los primeros 520 pinitos y cientos de estacas de álamos naciendo, de esta manera, el Primer Bosque Comunal Argentino.