Por RAMIRO MORALES
“Es probable que queden heridos”, dijo el gobernador Jorge Sapag al referirse a la inevitable interna del MPN. El tema es cuántos y con qué tipo de gravedad de heridas.
La semana que pasó estuvo fuertemente condimentada por la política y se espera que los próximos 15 días hasta llegar a las elecciones sigan en esta misma línea y con igual intensidad.
Tanto Sapag como Quiroga tomaron el timón de las campañas para elegir a los concejales que renovarán la mitad de las bancas del Concejo Deliberante capitalino para fortalecer a sus postulantes y ponerse como la cara visible del proceso electoral.
Las gestiones de gobierno provincial y municipal, inevitablemente, estarán teñidas de política. Cada acto, cada declaración pública y cada anuncio tocará cuestiones electorales y de política partidaria.
En el caso del MPN hay un trabajo doble que cumplir, teniendo en cuenta la brecha interna que se abrió en el partido para los cargos legislativos nacionales. “Vamos a ganar de manera contundente”, reiteró Sapag, para luego referirse a la metáfora de los heridos que pudieran quedar en la batalla, especialmente Guillermo Pereyra.
El petrolero, en tanto, mantiene un halo de misterio en torno al anuncio de quiénes serán sus candidatos. Hasta el momento, Lucila Crexell, sobrina del gobernador, es la candidata a senadora por la lista B de la lista Azul. El martes, dijo Pereyra se conocerán a todos los demás postulantes. Algunos, estarían muy ligados a la familia Sapag o al entorno del mandatario, según reiteró el líder sindical.
La línea que divide aguas en el MPN -igual que en otros partidos- es el acompañamiento a las políticas del gobierno nacional. Pereyra asegura que el MPN abandonó sus banderas históricas del federalismo y que en los últimos años se convirtió en un apéndice del kirchnerismo. Sobre esa afirmación trabaja en la campaña y trata de captar todos los votos emepenistas posibles.
Sapag, en tanto, no se cansa de asegurar que la postura del MPN no es otra cosa que “un federalismo de concertación” que consiste en mantener las mejores relaciones posibles con el gobierno nacional para no aislar a la provincia y recibir recursos y obras para el desarrollo de Neuquén.
Obras
El viernes el gobernador anunció un plan de inversiones en un tema muy sensible para la ciudad: el agua y el saneamiento. Dijo que proyecta invertir de acá a fin de año 241 millones de pesos en redes de agua y plantas de tratamiento en una ciudad que se encuentra prácticamente colapsada por este tipo de problemas.
Rápido de reflejos, el intendente Horacio Quiroga festejó dicho anuncio con ironía. “Es lo que le estábamos pidiendo a la provincia: inversiones”, aseguró.
Quiroga sigue apostando a la misma línea de trabajo que lo llevó a ganar la intendencia. Junto a sus candidatos, recorre cada barrio de la ciudad y golpea puertas casa por casa para hablar con los vecinos y presentarle a los postulantes. Si bien ha participado en algún encontronazo mediático con el sapagismo, el jefe comunal parece estar concentrado en esta fórmula de campaña que ya la conoce y que le dio grandes satisfacciones. Pero cada vez que puede, también se encarga de aclarar su marcada crítica al gobierno nacional.
El resto de los partidos, sin embargo, tienen un perfil más bajo tanto para las elecciones municipales del 30 de junio como para las primarias de agosto y las legislativas de octubre.
El justicialismo comenzó a dar a conocer una ronda de nombres que podrían participar en las PASO como antesala de los comicios para elegir a los representantes nacionales.
Algunos como Javier Bertoldi, Nanci Parrilli y Carlos Sánchez parecen estar ya lanzados para el Congreso.
Habrá que ver, como se comenta en el MPN, si las elecciones dejarán heridos, cuántos y con qué gravedad.