Neuquén . - En una caliente sesión del Concejo Deliberante de San Martín de los Andes, donde no faltaron empujones, insultos y amenazas, se aprobó el acuerdo salarial firmado por el Ejecutivo local y ATE por ocho votos contra tres.
El tema de por si era un tanto controvertido ya que había llegado al recinto cargado de buena pirotecnia mediática entre la oposición y el oficialismo. En tanto el concejal Carlos Saloniti (MPN), pedía que se descuente a los contribuyentes los días de servicio de recolección de basura no ofrecidos.
A esto se sumó el secretario de Gobierno, Guillermo Carnaghi quien desafió a Saloniti a votar en contra de dicho acuerdo, cosa que finalmente ocurrió, pero que no modificó la decisión oficial.
Sin embargo el momento más álgido de la sesión se vivió cuando se trató la derogación de la licencia comercial de un boliche bailable que según se indicó no estaba habilitado para tal fin.
Fue así que al momento de pasar a un cuarto intermedio, la concejal Natalia Bruno , fue hostigada por integrantes del Partido Vecinal Solidaridad Sanmartinense (PVSS) fuerza a la que ella pertenecía junto a su padre el edil Alberto Bruno, antes de que la edil dejara dicho partido para crear un bloque independiente.
También fue motivo de reclamos de la concejal Emilia Otharán, quien discutió airadamente con el titular del PVSS, Alberto Bruno.
Como si esto fuera poco, quien también se sumó a la batahola, que derivó incluso en el llamado y la posterior presencia policial en la sala, fue el presidente del Concejo Deliberante, Julio Obeid (PJ), quien no dudó en salir en defensa de las ediles agraviadas.
Lo llamativo del caso es que justamente minutos antes los ediles había aprobado un acuerdo salarial donde se prevé el no descuentos de los días de paro a los empelados municipales para “garantizar la paz social”, cosa que evidentemente quedó en el olvido.