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Encontraron a la última víctima del Costa Concordia

Es Russel Rebello, un mesero indio que trabajaba en el crucero.

Roma
Casi tres años después del hundimiento del crucero de lujo Costa Concordia, un cuerpo fue hallado entre los restos del naufragio. Todo indica que se trata de la última persona que faltaba ser encontrada, dijo la Guardia Costera de Italia.
El indio Russel Rebello, que trabajaba como mesero cuando el barco colisionó contra unas rocas y se hundió frente a las costas de la Toscana en enero de 2012, provocando la muerte de 32 personas, era el único que seguía perdida tras el desastre y su cuerpo no había sido recuperado aún.
Una vocera de la Guardia Costera en el puerto norteño de Génova, donde fue trasladado en julio el buque de 290 metros de largo para ser desguazado, dijo que los restos hallados en el barco “se supone que pertenecen a la última víctima, Russel Rebello”.
En agosto, las autoridades anunciaron el hallazgo de restos en el buque, que serían analizados para ver si pertenecían a Rebello. Medios italianos informaron más tarde que se trataba de huesos de cordero.
El naufragio del Concordia, un hotel flotante con una longitud equivalente a tres campos de fútbol, provocó una caótica evacuación nocturna y una de las mayores operaciones de salvamento marítimo de la historia.
El siniestro del crucero italiano, que incluye el choque y el posterior encallamiento y hundimiento parcial, sucedió después de colisionar contra un arrecife de la costa italiana.
Tragedia
El barco encalló frente a la isla de Giglio (algo más de 1.500 habitantes), lo que requirió la evacuación de las 4.229 personas a bordo; el número de rescatados superó la capacidad de hospedaje de la isla y las autoridades abrieron las puertas de los colegios, guarderías infantiles, hoteles e iglesias.
Treinta y dos personas murieron, entre pasajeros y tripulación, 64 personas resultaron heridas (tres de ellas de gravedad), una pareja de recién casados de Corea del Sur más un tripulante italiano tuvieron que ser rescatados de debajo de la cubierta.
El capitán, Francesco Schettino, y el primer oficial, Ciro Ambrosio, fueron arrestados bajo sospecha de homicidio culposo, lesiones culposas, naufragio y abandono de la nave, después de navegar mucho más cerca de la orilla de lo permitido.