Su nombre completo incluye además un recuerdo a la bisabuela de la niña, la reina Isabel II, y a su abuela, la fallecida Diana de Gales. Los tres nombres elegidos estaban entre los favoritos en las apuestas, aunque el más citado era Alicia.
Mientras, Londres rendía tributo a la princesa: más de 100 cañonazos y las campanas de la abadía de Wesminster saludaron su llegada.