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¿Es un problema que mi perro no quiera ladrar?

Motivos y soluciones para las mascotas que prefieren callar.

Si bien tener un perro que no ladre para algunas personas representa una situación inmejorable, en otras aparece como una preocupación respecto de si el estado general de salud en la mascota resulta adecuado. Lo cierto es que el ladrido en un perro es para el animal una forma de comunicarse, por lo que su ausencia puede alertarnos respecto de algún trastorno que esté sufriendo. ¿Qué se hace con un perro, entonces, que no se muestra proclive a ladrar?

Si la razón de la escasez de ladrido es netamente médica, no te quedará otra alternativa que visitar al veterinario. Ocurre que hay razas de perros que no ladran -sencillamente no lo hacen-, pero otras sí y, si tu animal muestra incapacidad para hacerlo, será bueno asegurarte si se encuentra o no bien de salud. Las afecciones en el sistema respiratorio son las más comunes y si tu perro no ladra por ellas, le harás un favor con la visita médica. De la misma manera si lo que sucede tiene que ver con su metabolismo, situación que podrás notar si vomita en forma crónica.

Todos los perros se encuentran en condiciones físicas de ladrar, sólo que algunos lo hacen con más frecuencia, otros con menos y otros sencillamente no lo hacen. Si tu mascota es temperamental, seguramente ladre todo el día, pero si la personalidad lo presenta como un can relajado, puede que no tenga el más mínimo interés de comunicarse por medio de ladridos ni con vos ni con otros perros. La clave es no preocuparse en vano, ya que si bien existen afecciones que pueden hacer que tu perro no ladre, también el silencio del animal puede deberse a su propia personalidad y esto no representa problema alguno.

Por último, vale decir que los perros pueden mostrarse reacios al ladrido, ya que presentan determinados miedos o alteraciones en su comportamiento que los mantienen en total silencio. Por lo general, esta situación se reconoce en perros que viven en sitios muy ruidosos y no se sienten a gusto, o que están en contacto constantemente con objetos que molestan y son propios de las grandes urbes. En estos casos, es normal que el perro busque determinado equilibrio interior respecto del enorme bullicio que reconoce afuera. En este caso, podemos ayudarlo dejándolo tranquilo.

Razas mudas: Hay diez (las más calladas) y entre ellas están, por ejemplo, el rottweiler y el labrador.

Cuáles pueden ser las razones del silencio

Por Sergio Gómez (veterinario)

El mayor porcentaje de consultas al veterinario se lo lleva la siguiente pregunta: ¿por qué mi perro ladra mucho? El ladrido es una forma que las mascotas tienen para comunicarse con el medio que las rodea, así que el problema sería otro: cuando el ladrido no está.

Una de las patologías que impulsan que el perro no ladre es llama, comúnmente, “tos de perreras”, y es una enfermedad de vías respiratorias altas que afecta a los perros y se caracteriza por ser una tos seca. Otras causas pueden ser que el perro sea asmático o que tenga miedo a un castigo y por eso no ladre (se dan muchos casos en los que los perros son muy sumisos). También puede ser por una afección en las cuerdas vocales: a algunos perros de departamento se las operan para que no ladren, también pueden tener alguna afección neurológica que toque los nervios. Y en definitiva, la causa más directa: hay perros mudos.