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El pasado jueves, cuando debían reanudarse las clases en la mayoría de las escuelas, se movilizó la comunidad educativa del CPEM 25, en el barrio Mercantiles. Docentes convocaron a las familias del establecimiento para detallar las condiciones en que se encuentra el lugar, con paredes con rajaduras, mampostería caída y baldosas sueltas.
En tanto, el viernes se movilizó el Instituto de Formación Docente (IFD) N° 4, cuyo principal problema es la falta de un edificio propio hace más de 40 años. "Esta cuestión se renueva año tras año ante la inacción de un gobierno que mira para otro lado, sin dar una respuesta que garantice una educación inclusiva accesible", reclamaron desde ATEN Capital.
A esta problemática, según denunciaron, se suma la dificultad para cumplir con los protocolos de bioseguridad, puertas estrechas, escaleras inaccesibles y angostas y un ascensor de reducida capacidad. También denunciaron que faltan cubrir 20 cargos docentes.
Este mismo día, el personal de las escuelas primarias 295 y 232 se reunió en el establecimiento y denunciaron "el estado de deterioro y abandono". Desde el gremio docente indicaron que "la situación que se repite en decenas de escuelas: techos con humedad, el SUM con paneles caídos, paredes con rajaduras, conexiones de gas sin habilitación, falta de auxiliares de servicio", así como "tampoco cuentan con la totalidad de los elementos de higiene y sanitización que marca el protocolo para la vuelta a la presencialidad".
"Sólo unas pocas aulas están en condiciones, pero sin la ventilación adecuada. Tampoco espacios pedagógicos adecuados para las áreas especiales. A más de dos semanas, el gobierno de la provincia no ha podido aún garantizar un inicio de ciclo lectivo seguro, acorde al contexto de pandemia en el que nos encontramos", denunciaron.